La personalidad humana tiene un lado oscuro del que pocas personas hablan pero que, de alguna forma, todos hemos sido testigos.

Así, la historia universal y la vida cotidiana son grandes fuentes de ejemplos de personas que actúan de forma maliciosa, demostrando la peligrosidad de los rasgos oscuros de la personalidad.

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En este sentido, si bien existen diversos rasgos negativos de la personalidad humana, de acuerdo a una investigación reciente, todos estos rasgos se relacionan sobre la base de un núcleo común.

El lado oscuro de la personalidad

Algunos de los rasgos más negativos de la personalidad humana incluyen el egoísmo, el narcisismo, la psicopática, entre otros, los cuales presentan características distintivas.

Por ejemplo, mientras el egoísmo implica una preocupación excesiva por sí mismo a expensas de los demás, el maquiavelismo gira en torno a actitudes manipuladoras e insensibles, sobre la base de la creencia de que los fines justifican los medios.

Por su parte, el narcisismo implica un sentido de superioridad que se refleja en una necesidad extrema de recibir atención de los demás.

Otro rasgo oscuro de la personalidad es la psicopatía, caracterizada por la falta de empatía, con comportamientos impulsivos e incapacidad de controlar el propio comportamiento.

También, respecto a este tema, se puede hablar de sadismo, como un deseo incontrolable de dañar a los demás por placer o para beneficiarse a sí mismo.

A pesar de que cada uno de estos rasgos está asociado a comportamientos específicos, un estudio reciente ha demostrado que todos ellos comparten una misma tendencia.

En otras palabras, todos estos rasgos de personalidad pueden tratarse como una manifestación del núcleo oscuro de la personalidad.

Esto significa que si una persona tiende a mostrar alguno de estos rasgos negativos, es más propenso a mostrar el resto.

Los rasgos negativos de la personalidad están relacionados

De acuerdo a los resultados, una persona que muestra uno de los rasgos oscuros de la personalidad, tiene más probabilidades de mostrar el resto.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron las respuestas de más de 2.500 personas a una serie de cuestionarios.

En estas encuestas, las personas debían manifestar su grado de acuerdo o desacuerdo con afirmaciones tales como: “A veces vale la pena sufrir un poco para ver a otros recibir el castigo que merecen” y “Sé que soy especial porque todos me lo dicen”.

Adicional a esto, fueron tomados en cuenta otros comportamientos autoinformados, como la impulsividad, la agresión y la conducta poco ética.

De esta manera, se descubrió que los rasgos negativos de la personalidad se relacionan sobre la base de un denominador común, llamado el factor D.

En este sentido, el factor D fue definido como la tendencia general a maximizar la utilidad individual, en detrimento del bienestar de los demás, lo que implica comportarse de forma maliciosa con las personas que le rodean, sobre la base de creencias que sirven de justificación.

Así, estos rasgos se basan en la tendencia de darle mayor importancia a los objetivos e intereses propios por encima de los de los demás, encontrando placer en el sufrimiento ajeno y bajo premisas que justifican sus acciones, escapando de sentimientos de vergüenza y culpa.

De esta forma, las manifestaciones tales como la psicopatía, el sadismo y el egoísmo, son ejemplos de este núcleo común.

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Por tanto, los investigadores concluyen que si bien los rasgos oscuros de la personalidad humana dan a lugar comportamientos específicos, estos se basan en el factor D, el lado oscuro de la personalidad.

Finalmente, conocer este núcleo común puede ayudar a los encargados de la salud mental a trabajar con las personas que muestran estos rasgos de personalidad, especialmente a la hora de determinar las probabilidades de que estas personas se involucren en comportamientos dañinos.

Referencia: The dark core of personality, (2018). http://dx.doi.org/10.1037/rev0000111

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