Podría decirse que cuando los pulpos hembra colocan sus huevos, firman su sentencia de muerte. Esto puede parecer exagerado, sin embargo, es una realidad de la naturaleza.

Al poner sus huevos, los pulpos hembra los cuidan devotamente; sin embargo, unos días después de esto, las madres pulpo dejan de comer y se comportan de forma autodestructiva, hasta morir. Veamos qué tiene por decir la ciencia al respecto.

La reproducción es el comienzo del fin para los pulpos

Luego de poner sus huevos, las madres pulpos comienzan a comportarse de forma autodestructiva hasta morir.

Aproximadamente una semana después de poner sus huevos, los pulpos hembra empiezan a comportarse de forma singular.

Además de dejar de comer, su comportamiento se vuelve autodestructivo, empiezan a arrancarse la piel, se comen las puntas de sus tentáculos y se acicalan de forma tan obsesiva que se hacen daño.

De hecho, se ha observado que algunos pulpos hembra en cautiverio, empiezan a golpear sus cuerpos contar el tanque un tiempo después de haber puesto sus huevos.

Así, justo para el momento en el que los huevos empiezan a eclosionar, la madre pulpo fallece.

Entonces, las crías de pulpo se ven obligadas a sobrevivir en soledad, dando muestras de su inteligencia y de su capacidad de adaptación; esto pudiese explicar por qué estos animales son tan solitarios.

Algunas teorías sobre el suicidio de las madres pulpo

Tal como vemos, los pulpos son criaturas “semelparous”, lo que quiere decir que se reproducen una única vez, para luego morir.

Hasta el momento, no se tenía certeza respecto a las causas de este comportamiento; sin embargo, se ha intentado explicar de algunas formas.

En primer lugar, se plantea que, como los pulpos suelen mostrar comportamientos caníbales, la muerte programada representa una estrategia de la naturaleza para evitar que las madres se coman a sus hijos.

De igual forma, se ha dicho que como los pulpos pueden crecer y alcanzar grandes tamaños, este comportamiento puede funcionar como una estrategia para proteger al ecosistema de un exceso de pulpos grandes que acaben con los recursos.

En esta línea, gracias a una investigación previa, se sabe que las glándulas ópticas del pulpo, el equivalente en estos animales de las glándulas pituitarias de los mamíferos, están relacionadas a este fenómeno.

En este sentido, en un experimento, tras amputar estas glándulas, se observó que las madres pulpo abandonaron a sus huevos, recuperaron el apetito y hasta se aparearon nuevamente; sin embargo, hasta el momento, se desconocían los mecanismos moleculares responsables de esto.

Mecanismos moleculares asociados al proceso

Recientemente, haciendo uso de técnicas de secuenciación genética, un equipo de investigadores lograron identificar diversas señales moleculares que se producen en las glándulas ópticas de los pulpos hembra luego de reproducirse, que cumplen un rol importante en el comportamiento autodestructivo.

Adicionalmente, los investigadores se dedicaron a eliminar las glándulas ópticas de los pulpos en distintas fases del proceso de incubación, a partir de los que secuenciaron las instrucciones de construcción de proteínas en su ARN durante cada etapa del proceso.

De esta forma, se observó que, en condiciones normales, cuando los pulpos no habían puesto sus huevos, había una alta producción de neuropéptidos, unas moléculas de proteínas que participan en la comunicación neuronal, lo que se relaciona con el comportamiento alimentario.

Sin embargo, luego del apareamiento, los niveles de neuropéptidos disminuyeron de forma dramática, lo que pudiese explicar la pérdida del apetito.

Al ocurrir esto, se registró un aumento de la actividad en los genes encargados de producción de catecolaminas, encargadas de metabolizar colesterol y sustancias como la insulina.

Sobre esto, los investigadores plantean que, hasta la fecha, era desconocido el rol cumplido por la glándula óptica en los pulpos sobre los procesos de alimentación, pues este órgano se relacionaba únicamente a la reproducción.

Finalmente, los investigadores se han propuesto continuar la línea de investigación a fin de determinar cómo es que estos cambios de señalización celular se traducen en comportamientos tan autodestructivos en los pulpos hembra, luego de la reproducción.

Referencia: Multiple optic gland signaling pathways implicated in octopus maternal behaviors and death, (2018). https://www.doi.org/10.1242/jeb.185751

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