A principios de septiembre, Neti Moffitt, una madre residente de Queensland en Australia, acudió a un suplidor local y, entre otras cosas, adquirió naranjas. Ya en casa cortó la fruta en cuartos para alimentar a su hijo de dos años, dejando la mitad de la fruta sin comer en la cocina durante la noche.

Para su sorpresa, a la mañana siguiente estos trozos de naranja ya no presentaban su típico color; ahora mostraban un matiz violeta vibrante, una transformación que, además de resultar llamativa e inusual, nadie podía explicar.

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Reacción química

Cavando en el recipiente de basura, la Sra. Moffitt encontró que los trozos comidos por su hijo también presentaban esta extraña coloración morada, incluso más acentuada que las piezas que no se habían comido. Entre asombro, intriga y preocupación, el caso fue reportado al Servicio de Salud de Queensland.

En respuesta, el proveedor sanitario envió a un inspector quien luego de verificar el buen estado de salud del niño, recolectó las piezas sobrantes de la fruta, el cuchillo utilizado para cortarla y el afilador, para su análisis en laboratorio.

Ahora, el misterio ha sido resuelto.

De acuerdo a los especialistas del laboratorio de Servicios Científicos y Forense del Servicio de Salud de Queensland (FSS, por sus siglas en inglés), el cambio de color se debió a una reacción química entre compuestos naturales en la naranja y partículas de hierro encontradas en la cuchilla, que recientemente se había afilado antes de rebanar la fruta.

Los investigadores extrajeron el pigmento púrpura de los trozos de la fruta afectados y lo sometieron a varias pruebas, incluyendo pruebas simples de manchas químicas, espectrometría de masas de alta resolución con cromatografía líquida, espectrometría de masas de plasma acoplado inductivamente y espectrofotometría UV-Visible en busca de metales, pigmentos y colores naturales y artificiales, pesticidas y otros contaminantes.

Pruebas reveladoras

Las pruebas revelaron que las regiones de decoloración púrpura en la naranja contenían concentraciones elevadas de hierro y otros elementos metálicos en comparación con las regiones con un color anaranjado regular.

En un reporte, el químico en jefe del FSS, Stewart Carswell, informó:

“Los resultados del análisis han confirmado que la decoloración fue causada por la reacción de antocianinas, un pigmento que está presente naturalmente en las naranjas, y trazas de hierro u otros metales de un cuchillo recién afilado.”

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El especialista explica que las partículas sueltas y extremadamente pequeñas de hierro y otros metales producidos por el afilado permanecieron en la superficie del cuchillo, y cuando entraron en contacto con los antioxidantes antocianinas en la fruta, se produjo la transición púrpura.

Los científicos resaltaron que el intrigante cambio de color en la fruta no representó ningún riesgo para la salud de las personas.

Referencias:

Anthocyanins—More Than Nature’s Colours. Journal of Biomedicine and Biotechnology, 2004. http://dx.doi.org/10.1155/S1110724304407013

Chemical studies of anthocyanins: A review. Food Chemistry, 2009. https://doi.org/10.1016/j.foodchem.2008.09.001

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