Hace muchos años en la historia, nuestros ancestros fueron infectados por un virus que, de acuerdo a una investigación reciente, pudiese estar relacionado con las adicciones sufridas por el ser humano moderno.

En este sentido, se han encontrado huellas genéticas de este antiguo virus en el genoma de personas que son adictas a las drogas.

Un antiguo virus se ha insertado en el genoma humano

De acuerdo a los investigadores, el virus HK2, ha dejado ciertas huellas genéticas en el genoma del ser humano que se encuentran con mayor frecuencia en personas con alguna adicción.

A ciencia cierta, el HK2 se trata de un retrovirus que, tal como el VIH, tiene la capacidad de insertar su código genético en el ADN del organismo que le hospeda.

De hecho, se ha demostrado que entre el 5 y el 8% del genoma de los seres humanos se compone de restos de retrovirus antiguos que infectaron a nuestros antepasados hace millones de años.

En la mayoría de la población, estos restos de virus no difieren mucho entre los individuos; sin embargo, sólo entre el 5 y el 10% de las personas tienen rastros de HK2 en su genoma.

Esto parece indicar que la infección causada por este retrovirus es relativamente reciente, ya que su presencia en el genoma no se ha equilibrado en la población ni se ha eliminado por selección natural.

En este sentido, se cree que este virus ha convivido con el ser humano desde hace unos 250.000 años, en los genes del Neanderthal y el Denisovan.

Los restos del virus podrían aumentar la vulnerabilidad a las adicciones

Para investigar esto, se llevaron dos etapas de la investigación. Una parte fue realizada en Grecia, donde se analizó el genoma de más de 200 personas con VIH.

Por su parte, en el Reino Unido, se analizó el ADN de aproximadamente 180 personas con Hepatitis C, ya que ambos virus se pueden adquirir a partir del uso de drogas intravenosas.

De esta forma, se descubrió que las personas que habían contraído VIH al usar drogas intravenosas, tenían 2,5% más de probabilidades de tener rastros de HK2 en su ADN que aquellos que se habían infectado de otra forma.

Por su parte, las personas que se habían infectado con Hepatitis C al usar drogas intravenosas, tenían un 3,6% más de probabilidades de tener restos de este antiguo virus que los que no consumían drogas.

El virus afecta la expresión de un gen asociado a la liberación de dopamina

Gracias a investigaciones previas se sabe los restos de HK2 se localizan en un gen denominado RASGRF2, relacionado a la liberación de dopamina a nivel cerebral.

Al respecto, es bien sabido que la dopamina está relacionada a los centros del placer y la recompensa a nivel cerebral, por lo que tiene una gran influencia sobre los comportamientos adictivos.

Para comprobar esto, se llevó a cabo una segunda etapa en la investigación, cuyo objetivo era determinar si los restos de este virus influyen de alguna forma sobre el genoma humano.

Para ello, se empleó la tecnología CRISPR-Cas9, insertando restos de HK2 en el ADN de células humanas que carecían de estos.

De hecho, los restos de este virus fueron insertados en el gen RASGRF2, donde suele localizarse. Así, se descubrió que los restos del virus modifican la expresión de este gen.

Por tanto, los investigadores concluyen que los restos del virus en cuestión pueden ser la clave para comprender por qué algunas personas son más vulnerables a adquirir algún tipo de adicción.

La buena noticia es que, comprender la influencia de los restos de este antiguo virus sobre el genoma pudiese significar el desarrollo de mejores tratamientos dirigidos a curar y prevenir las adicciones.

Referencia: Human Endogenous Retrovirus-K HML-2 integration within RASGRF2 is associated with intravenous drug abuse and modulates transcription in a cell-line model, (2018). https://doi.org/10.1073/pnas.1811940115

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