Hace unos días surgió una grave controversia en torno a la plataforma de trading libre de comisiones, Robinhood, cuando fue revelado que la compañía supuestamente vendía datos de clientes a terceras partes.

La controversia inició tras la publicación del reporte anual de Robinhood, en el cual fue señalado que los responsables de la plataforma estaban vendiendo flujos de pedidos de sus clientes a otras compañías y sin siquiera haberlo notificado o consultado en busca de autorización.

Y aunque los directivos de la empresa negaron cualquier acusación, las autoridades encuentran necesario ponerles un ojo a sus movimientos.

Algunas fuentes indican que esta no es la primera vez que una empresa se compromete en este tipo de comportamientos comerciales; sin embargo, de acuerdo con Logan Kane, del North of Sunset Publishing, Robinhood supuestamente estaba recibiendo cantidades hasta 10 veces más grandes que las otras firmas que venden flujos de pedidos.

En este sentido, Kane señaló lo siguiente:

Robinhood no solo se dedica a vender pedidos de clientes, sino que parece estar haciendo mucho más que sus competidores. Entre los corredores que reciben el pago por el flujo de pedidos, sin embargo, es un pequeño porcentaje de sus ingresos, pero una gran parte del cambio, no obstante. Robinhood parece estar operando de manera diferente […]

En respuesta, el jefe de comunicaciones de Robinhood, Jack Randall, enfatizó que:

Robinhood enruta algorítmicamente órdenes a una variedad de diferentes lugares de ejecución en función del cual es más probable que proporcione la mayor cantidad de ejecución y mejora de precio en ese orden además del NBBO. Ningún otro hecho impacta donde se enrutan los pedidos de los clientes.

Asimismo, destacó que la compañía jamás ha vendido, ni piensa hacerlo, información alguno perteneciente a clientes. Por el momento, esperaremos más comentarios y aclaraciones de medios oficiales sobre esta problemática.