Las frutas y vegetales que conocemos hoy en día, son muy diferentes a lo que eran originalmente.

Por ejemplo, las populares bananas que consumimos actualmente, distan mucho de las bananas originales creadas por la naturaleza, pues, gracias a diversos métodos, han sido modificadas por el ser humano.

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Modificación genética de los alimentos

En torno a la modificación genética de los alimentos, existe un debate álgido, pues unos defienden la idea de mejorar los procesos de cultivo, mientras otros argumentan que esto puede tener devastadoras consecuencias para el ecosistema y la salud humana.

Sin embargo, los seres humanos han estado modificando la genética de los productos naturales, tal como las frutas y los vegetales, desde hace miles de años.

Así, la modificación genética de frutas y vegetales no tiene por qué implicar complejos procedimientos de laboratorio, ya que el cultivo selectivo de plantas es un proceso a partir del cual se logra este objetivo.

De esta manera, desde hace mucho tiempo la humanidad ha estado modificando artificialmente sus alimentos. Veamos una muestra de ello.

Sandías

Créditos: Christie’s.

Tal como se observa en la pintura de Giovanni Stanchi, las sandías del siglo XVII eran muy distintas a las sandías que conocemos actualmente.

La principal diferencia está en la forma de su pulpa, que, tal como se observa, se distribuía a lo largo de seis trozos triangulares con forma de espiral.

En este sentido, a lo largo del tiempo, el ser humano ha cultivado selectivamente las sandías hasta lograr que estas frutas tengan un interior rojo y totalmente carnoso.

Bananas

Créditos: Genetic Literacy Project.

De acuerdo a investigaciones, las primeras bananas datan de hace unos 7.000 a 10.000 años en el pasado, en un territorio que se conoce actualmente como Papúa Nueva Guinea.

En ese momento, existían dos variedades silvestres, llamadas Musa acuminata y Musa balbisiana, con semillas grandes y duras.

Luego, gracias a la intervención del hombre, esta fruta silvestre se transformó en las bananas que conocemos actualmente, de mejor sabor, mayor valor nutricional y con semillas de menor tamaño

Berenjenas

Créditos: Nepenthes/Wikimedia.

Las berenjenas originales se presentaban en diversas formas y tamaños, entre los que se incluyen blanco, azul, morado y amarilla, además de tener espinas en el lugar donde su tallo se conecta con las flores.

Actualmente, las plantas de berenjena carecen de espina y estos vegetales han adquirido su característico color morado.

Zanahorias

Créditos: Genetic Literacy Program.

Las zanahorias datan del siglo X en Persia y en territorios de Asia Menor; para ese momento, tenían un color púrpura o blanco, además de una raíz delgada y bifurcada.

No obstante, con el pasar de los años, los agricultores domesticaron estas raíces y se logró el característico color naranja de las zanahorias modernas.

Maíz

Créditos: livingcropmuseum.info

El maíz es uno de los representantes más insignes de la modificación de alimentos a partir de la cría selectiva. Originalmente, el maíz era prácticamente solo una rama.

De esta manera, luego de hace unos 9.000 años, gracias a la intervención del hombre, el maíz es 1.000 veces más grande y rico en nutrientes, convirtiéndose en uno de los productos más importantes para la alimentación humana.

Melocotón

En el pasado, los melocotones eran mucho más parecidos a una cereza que a la fruta que conocemos actualmente.

Así, el melocotón, hace miles de años, antes de ser domesticado por los antiguos chinos, tenía un sabor terroso y un tanto salado.

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Sin embargo, gracias a la intervención del hombre, los melocotones en la actualidad son 64 veces más grandes, 27% más jugosos y 4% más dulces.

Teniendo esto en cuenta, debemos considerar que estamos consumiendo alimentos genéticamente modificados desde hace miles de años, por lo que muchos de los prejuicios en torno a la modificación genética de los alimentos, carecen de bases sólidas.

Referencia: The GM foods debate in Europe: history, regulatory solutions, and consumer response research. https://doi.org/10.1002/pa.27

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