Cuando pensamos en el sentido del olfato, lo más seguro es que lo último que se nos pase por la mente sea el cabello.

Por lo general, las personas piensan que los aromas son moléculas que se encuentran en el ambiente; sin embargo, el proceso olfativo es más complejo.

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En este sentido, percibimos un aroma cuando una serie de moléculas llamadas compuestos aromáticos se unen a nuestros receptores olfativos, que, a su vez, cuando son activados, envían una señal al cerebro.

Así, tal como se ha demostrado, no solo tenemos células receptoras olfativas en nuestras narices.

Siguiendo los resultados de una nueva investigación, en el cuero cabelludo humano se expresa un receptor olfativo denominado OR2AT4 que, al entrar en contacto con un compuesto aromático particular, el sándalo sintético, estimula el crecimiento del cabello.

Nuestro cabello puede detectar ciertos aromas

Tal como vemos, en el cuero cabelludo humano existen unos folículos capilares que, al detectar una molécula de olor específico, estimulan el crecimiento del cabello.

Esto, de acuerdo a los científicos, pudiese ser la vía para el desarrollo de nuevos tratamientos contra la calvicie y la caída del cabello.

Este descubrimiento estuvo a cargo de Ralf Paus, un Dermatólogo proveniente de la Universidad de Manchester, en el Reino Unido, quien, a sabiendas de que el receptor OR2AT4 estimulaba la producción de queratinocitos en la piel, favoreciendo el proceso de cicatrización, se propuso comprobar si estas células receptoras podían ser manipuladas para estimular el crecimiento del cabello.

Para ello, Paus y su equipo estudiaron muestras de cuero cabelludo humano, donadas por pacientes que habían sido sometidos a un estiramiento facial y las trataron con sándalo sintético.

Al hacerlo, los investigadores observaron que el sándalo sintético, comúnmente utilizado en productos de cuidado personal como aromatizante, al unirse al receptor en cuestión, regula la producción de una molécula asociada al crecimiento del cabello, denominada IGF-1.

Específicamente, al estimular la producción de IGF-1 a partir del sándalo sintético, es posible estimular el crecimiento de las células ciliadas y, al mismo tiempo, es posible evitar su muerte prematura.

Para corroborar los resultados, los investigadores usaron otra molécula, llamada Phenirat, que bloquea el receptor OR2AT4, tras lo que se observó una inhibición significativa en el crecimiento del cabello.

Por tanto, los investigadores concluyen que este receptor olfativo, localizado en los folículos pilosos del cuero cabelludo humano, influye sobre el crecimiento del cabello.

Nuevos tratamientos contra la calvicie y la caída del cabello

En pocas palabras, se puede decir que el cuero cabelludo humano tiene la capacidad de detectar ciertos aromas y, además, algunos olores, como el sándalo sintético, tienen el potencial de estimular el crecimiento del cabello.

Con esto en mente, los investigadores consideran que estos resultados pudiesen traducirse en nuevos tratamientos para detener la caída del cabello.

De hecho, ya se ha puesto en marcha un ensayo clínico a pequeña escala, en el que participaron 20 mujeres que se aplicaron este aroma en el cabello.

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Como resultado, se observó que la aplicación de sándalo sintético redujo la caída del cabello en esta pequeña muestra de mujeres.

Por tanto, los investigadores se han propuesto continuar la línea de investigación, por lo que pretenden llevar a cabo ensayos clínicos a mayor escala a fin de comprobar si efectivamente este olor puede ayudar a las personas que sufren por la excesiva pérdida de cabello.

Referencia:  Olfactory receptor OR2AT4 regulates human hair growth, (2018). https://doi.org/10.1038/s41467-018-05973-0

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