Durante siglos, los científicos han pensado que el territorio continental británico fue creado hace más de 400 millones de años, por la unión de dos masas terrestres, conocidas como Avalonia y Laurentia.

Pero un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Plymouth propone la idea de que una tercera masa terrestre, conocida como Armórica, también pudo haber tenido un papel en su formación, revelando una antigua conexión entre Gran Bretaña y Francia.

Los hallazgos son inesperados dado que Gran Bretaña es una de las regiones del mundo mejor estudiadas en términos de geología.

Análisis geológicos

El equipo llegó a sus conclusiones después de examinar las propiedades minerales y las características de rocas expuestas en el suroeste de la parte continental británica, específicamente los condados de Devon y Cornualles.

Visitaron 22 puntos en los cuales, hace cientos de millones de años atrás, ocurrieron fenómenos geológicos, como erupciones volcánicas, gracias a los cuales el magma de una profundidad aproximada de 100 kilómetros subió a la superficie.

En primer lugar, los geólogos analizaron las muestras mediante fluorescencia de rayos X y luego las disolvieron en ácido para un análisis isotópico detallado.

Los resultados obtenidos se compararon con los datos de otros estudios, durante los cuales se estudiaron las rocas del resto de Gran Bretaña y Europa continental.

Conexión evidenciada

La figura muestra cómo se podrían formar las Islas Británicas según la nueva hipótesis.

Estos resultados indicaron que existe una frontera clara entre Devon y Cornualles: las áreas al norte parecen compartir sus raíces geológicas con el resto de Inglaterra y Gales, pero al sur está geológicamente vinculado a Francia y Europa continental.

Al respecto, el investigador Arjan Dijkstra, académico de la Universidad de Plymouth y autor principal del estudio, expresó:

“Los resultados mostraron que una gran parte del suroeste de Gran Bretaña tiene raíces geológicas idénticas a las de Francia. Geológicamente hablando, nos referimos al fragmento que compone Francia, España y otras partes del sur y centro de Europa, una masa terrestre conocida como Armórica”.

Eso significa que Gran Bretaña no está compuesta por sólo dos fragmentos continentales, como siempre se pensó, Laurentia en el norte, Avalonia en el sur, sino que también hay una astilla de Armórica en el extremo suroeste de Inglaterra.

Este descubrimiento explica en parte por qué en el suroeste de Inglaterra hay mucho hierro y tungsteno, como en Bretaña, una región en el noroeste de Francia, algo que ha desconcertado a los geólogos.

Loa autores del estudio puntualizan que hace cientos de miles de años era posible caminar desde Inglaterra hasta Francia, porque el Canal de la Mancha se formó durante el Pleistoceno, cuando el istmo que conectaba a Gran Bretaña y el continente desapareció debido a las inundaciones. Sin embargo, no se podía suponer que la conexión geológica entre Francia e Inglaterra era tan estrecha.

Referencia: Mapping a hidden terrane boundary in the mantle lithosphere with lamprophyres. Nature Communications, 2018. https://doi.org/10.1038/s41467-018-06253-7

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