Tesla Motors está siendo investigado por el Departamento de Justicia (DoJ) de EE.UU, luego de que el CEO de la compañía, Elon Musk, expresara a través de su cuenta de Twitter su deseo de privatizarla. En concreto, la investigación se produjo luego de que Musk sorprendiera a los inversionistas en agosto pasado, afirmando que tenía ‘fondos asegurados’ para convertir al fabricante de coches en una empresa privada.

Así lo reveló un informe de Bloomberg, donde se asegura que la decisión se ejecutó a razón de que la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés) también lleva a cabo una investigación a Tesla por sus aparentes violaciones a las normativas civiles del país.

Por su parte, una publicación de USA Today afirma que luego de que Musk lanzara su serie de tweets sorpresivos que sugerían que la compañía se vendería en US$ 420 por cada acción, los expertos y analistas financieros plantearon sus dudas y cuestionaron si las afirmaciones de Musk eran reales. Luego, el ejecutivo aseguró que su propuesta era sólida, y que el ‘Fondo Soberano de Riqueza de Arabia Saudita’ sería uno de los financistas del proyecto.

Luego, el mes de agosto trajo como resultado una credibilidad de Musk por el suelo, cuando abandonó la propuesta excusándose en el hecho de que sus asesores financieros se lo sugirieron, ya que el esfuerzo tendría consecuencias nefastas para Tesla. En ese momento, el CEO de la compañía dijo que Tesla Motors se mantendría como una empresa pública.

Por ello, la investigación que ahora lleva a cabo el DoJ de EE.UU estudia un posible ‘fraude’ dentro de la compañía, y existe la posibilidad de que las autoridades tomen medidas enfáticas contra Tesla por engañar de forma intencional a los inversionistas. En definitiva, la privatización no es una opción que el gobierno ve con buenos ojos, dado el coqueteo y rechazo que Musk ha demostrado con esta posibilidad.

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