El traumatismo en los dientes permanentes inmaduros es relativamente común en los niños en edad escolar y puede obstaculizar el suministro de sangre y el desarrollo de la raíz, lo que esencialmente conduce a un diente “muerto”. Este fenómeno, conocido como necrosis pulpar, puede provocar la pérdida definitiva de la pieza dental afectada.

En la actualidad, el tratamiento clínico estándar para estos casos es la apexificación, un procedimiento que fomenta un mayor desarrollo de la raíz, pero no reemplaza el tejido perdido de la lesión.

Terapia segura y efectiva

Sin embargo, los resultados de un ensayo clínico de Fase I realizado en China muestran un camino más prometedor para los niños con este tipo de lesiones: el uso de células madre extraídas de sus dientes de leche.

El investigador Songtao Shi, profesor en el Departamento de Anatomía y Biología Celular de la Facultad de Medicina Dental en la Universidad de Pensilvania y coautor del estudio, explicó:

“Este tratamiento devuelve a los pacientes la sensibilidad en los dientes. Si les das una estimulación cálida o fría, pueden sentirlo; eso es tener dientes vivos otra vez. Hasta ahora tenemos datos de seguimiento de dos a tres años y hemos demostrado que es una terapia segura y efectiva”.

Por más de una década los investigadores han estado trabajando en probar las posibilidades de las células madre dentales; han aprendido más sobre cómo funcionan estas células dentales, oficialmente llamadas células madre de pulpa de hojas caducas humanas (hDPSC), y cómo podrían emplearse con seguridad para regenerar el tejido dental, conocido como pulpa.

Buenos antecedentes

En pruebas anteriores en dos modelos animales, los investigadores chinos realizaron la implantación de hDPSC en dientes dañados y encontraron que la terapia regeneró la pulpa dental con vasos sanguíneos y nervios, salvando las piezas dentales.

Sobre la base de estos resultados, los investigadores matricularon a 40 niños que se lesionaron uno de sus incisivos permanentes y aún tenían dientes de leche. Treinta fueron asignados al tratamiento con hDPSC y 10 al tratamiento de control (apexificación).

A los pacientes del grupo destinado a recibir tratamiento con hDPSC, se les extrajo tejido de un diente de leche sano, de donde se obtuvo las células madre, las cuales se reprodujeron en un cultivo de laboratorio, y las células resultantes se implantaron en el diente lesionado.

Los autores encontraron que la terapia con hDPSC regeneraba el tejido pulpar completo con vasos sanguíneos y nervios sensoriales a los 12 meses del tratamiento. La implantación de hDPSC también condujo a la regeneración de los nervios sensoriales en la pulpa.

Terapia prometedora

En el momento en que los pacientes fueron vistos inicialmente, todos tenían poca sensación en el tejido de los dientes lesionados. Un año después del procedimiento, sólo aquellos que recibieron hDPSC habían recuperado la sensación.

Aunque pequeño, este es un estudio muy alentador. Sugiere que la terapia con hDPSC pueden regenerar la pulpa dental completa y potencialmente pueden revolucionar el tratamiento de las lesiones dentales debido a un trauma.

Si bien se requiere la realización de estudios más amplios y minuciosas verificaciones antes de que esta prometedora terapia pueda llegar a una fase de implementación clínica, los resultados obtenidos en este ensayo parecen un gran comienzo.

Referencia: Deciduous autologous tooth stem cells regenerate dental pulp after implantation into injured teeth. Science Translational Medicine, 2018. https://doi.org/10.1126/scitranslmed.aaf3227

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