Las adicciones son un peligroso problema de salud pública que tiene importantes consecuencias negativas a distintos niveles, desde lo individual a lo social.

Aún más, los seres humanos son propensos a desarrollar una adicción hacia casi cualquier cosa, desde sustancias químicas, comida, hasta equipos tecnológicos y redes sociales.

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Adicional a esto, los problemas de adicción son sumamente difíciles de tratar, pues se crea dependencia, tanto a nivel físico como psicológico, dificultando que las personas abandonen el objeto de adicción.

Sin embargo, recientemente un equipo de investigadores ha descubierto que la cantidad de neuronas que producen orexina se relaciona a las adicciones, lo que pudiese implicar el desarrollo de tratamientos más efectivos para rehabilitar a las personas que sufren de este complejo problema.

¿Qué son las adicciones?

Una adicción se corresponde con una enfermedad crónica y recurrente caracterizada por la búsqueda y el consumo excesivo del objeto de adicción, bien sea para experimentar las sensaciones placenteras asociadas a ello o para aliviar síntomas desagradables producidos por la ausencia del objeto de adicción.

En este sentido, las adicciones implican la incapacidad de controlar el comportamiento, dificultades para soportar la abstinencia, además de un deseo imperioso de consumo.

Así, las adicciones se definen en función de dos elementos; a saber la tolerancia y la abstinencia.

En el campo de las adicciones, la tolerancia se define como la necesidad imperiosa de aumentar progresivamente las dosis del objeto de adicción para obtener los efectos deseados.

Por su parte, la abstinencia se corresponde con reacciones del organismo que se producen cuando se es privado del objeto de adicción.

Es decir, cuando el organismo se vuelve dependiente y tolerante a la sustancia adictiva, al privarle el acceso a esta, se desencadenan desequilibrios químicos y hormonales que generan síntomas desagradables, hasta que se vuelve a introducir la sustancia.

Así, se pueden desarrollar adicciones a casi cualquier cosa, desde sustancias químicas, como las drogas, hasta comportamientos sexuales y equipos tecnológicos.

Esto, a su vez, implica consecuencias negativas que incluyen aislamiento, enfermedades, ansiedad, depresión y hasta la muerte.

Por tanto, los científicos se han concentrado en entender los mecanismos asociados a las adicciones con el fin último de desarrollar mejores tratamientos para esta enfermedad y evitar que se materialicen tales consecuencias negativas.

Estas neuronas parecen estar relacionadas a las adicciones

Las adicciones pueden tener peligrosas consecuencias.

Sobre este tema, un equipo de investigadores ha descubierto que las adicciones se relacionan con la cantidad de neuronas productoras de orexina, un mensajero químico relacionado a los procesos del sueño y del apetito.

Para descubrir esto, los investigadores trabajaron con ratas a las que se les indujo adicción a la cocaína.

En particular, tras permitirles acceso a cocaína de forma intermitente, las ratas adquirieron una adicción a la sustancia similar a la de las personas, mostrándose más motivadas para conseguir la sustancia, a pesar de estímulos dolorosos, además de cuadros de depresión y ansiedad, junto a una mayor propensión a sufrir de recaídas luego de un tiempo de abstinencia.

En este sentido, se descubrió que al imitar los patrones típicos de consumo compulsivo de sustancias químicas con las ratas, caracterizados por el uso intermitente del objeto de adicción, era posible desarrollar un modelo más fiel a las adicciones en los seres humanos.

Por su parte, se observó que en las ratas adictas había una mayor cantidad de neuronas productoras de un neuropéptido llamado orexina, relacionado al sueño y al apetito.

Al respecto, los investigadores explican que las adicciones pueden estar relacionadas con este tipo de células cerebrales, ya que, luego de al menos de 6 meses de consumo intermitente de cocaína, se observó un  aumento persistente de la cantidad de neuronas productoras de orexina en las ratas.

Esto, a su vez, pudiese explicar por qué las personas son propensas a sufrir de recaídas luego de períodos prolongados de abstinencia.

En la misma línea, cuando los investigadores restauraron la cantidad de este tipo de neuronas a la normalidad o bloquearon la señalización de orexina a nivel cerebral, las ratas se recuperaron de la adicción.

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Por tanto, los investigadores concluyen que el aumento de las células cerebrales productoras de orexin es uno de los mecanismos neurológicos más importantes en las adicciones.

Finalmente, los resultados sugieren que bloquear el efecto de este neuropéptido puede ayudar a tratar las adicciones, por lo que se recomiendan nuevas investigaciones a fin de desarrollar tratamientos más efectivos para esta compleja enfermedad.

Referencia: Increased Number and Activity of a Lateral Subpopulation of Hypothalamic Orexin/Hypocretin Neurons Underlies the Expression of an Addicted State in Rats, (2018).  https://doi.org/10.1016/j.biopsych.2018.07.022

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