A lo largo de la historia, los seres humanos han confiado en la narración como forma de socializar, compartir las emociones y relatar experiencias personales.

En este sentido, si hay algo que ha unido a la humanidad, son las historias que se transmiten de generación en generación y son narradas a lo largo de los años.

De una forma u otra, siempre estamos contando historias, bien sea sobre cosas que nos han pasado o datos curiosos que hemos descubierto, ya que esta es una forma importante de relacionarnos con los demás.

Al respecto, un equipo de Psicólogos provenientes de la Universidad McMaster, se dedicaron a explorar los mecanismos cerebrales que están asociados a la narración de historias, especialmente respecto a nuestra forma de identificarnos con los personajes.

Siempre hay una historia que contar

Steven Brown, un Profesor Asociado al Departamento de Psicología, Neurociencia y Comportamiento de la mencionada institución universitaria, fue quien dirigió la investigación.

Sobre el tema, Brown propone que en nuestras conversaciones cotidianas siempre están presentes las historias como medio de comunicación, lo que nos permite relacionarnos con los personajes y conectarnos con sus experiencias.

En este sentido, se propuso como objetivo determinar los mecanismos cerebrales asociados a las ideas narrativas dependiendo de las formas de expresión utilizadas a la hora de involucrarse en una historia en particular y, posteriormente, contarla.

En otras palabras, la idea era identificar el centro narrativo del cerebro.

Para ello, un grupo de participantes fueron expuestos a ciertas ideas narrativas, tales como “El cirujano encontró las tijeras dentro del cuerpo del paciente” o “Un pescador rescató a un niño de un lago helado”.

Adicionalmente, a los participantes se les solicitó que narraran estas historias usando diferentes medios de comunicación: lenguaje verbal, gestos y pictogramas.

De esta forma, en tanto los voluntarios cumplían la tarea, los investigadores evaluaban su actividad cerebral mediante una resonancia magnética funcional.

Teoría de la Mente

La Teoría de la Mente está relacionada estrechamente con la capacidad de ser empáticos.

En líneas generales, los investigadores descubrieron que, en independencia al tipo de comunicación empleada para narrar las historias, las redes cerebrales que se activaron durante la tarea, fueron aquellas relacionadas a la teoría de la mente.

La teoría de la mente o, también llamada cognición social, es la capacidad de atribuir pensamientos e intenciones a otras personas.

En otras palabras, es la habilidad de tener consciencia de las diferencias en torno a la opinión propia y la de los demás, por lo que posibilita el tener en cuenta los estados mentales de las personas que nos rodean, sin suponer que son similares a los propios.

Al respecto, se plantea que las personas que se encuentran dentro del Espectro Autista, tienen fallos en la teoría de la mente.

Específicamente, las áreas cerebrales asociadas a la teoría de la mente que se activaron durante la tarea fueron el surco superior del lóbulo temporal, la corteza cingulada posterior y la unión entre el lóbulo parietal y el temporal.

Por tanto, los investigadores descubrieron que, al narrar las historias, los participantes eran capaces de identificarse y entablar una relación empática con las experiencias de los protagonistas, lo que explica la activación de estas estructuras cerebrales.

Por tanto, los investigadores concluyen que, a nivel cerebral se puede observar que las personas narran las historias en función de del carácter de los protagonistas, prestando especial atención a sus estados mentales.

Finalmente, los investigadores planean establecer comparaciones en torno a la narración y la actuación a fin de determinar las diferencias en la activación cerebral cuando las historias son narradas en tercera persona o cuando se caracterizan en primera persona.

Referencias: Storytelling Is Intrinsically Mentalistic: A Functional Magnetic Resonance Imaging Study of Narrative Production across Modalities, (2018). https://doi.org/10.1162/jocn_a_01294

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