Desde el primer día, las criptomonedas han generado rechazo y suspicacia por parte de los entes reguladores. Su carácter descentralizado y parcialmente anónimo las ha hecho sujeto de estudio, y los prejuicios indican que serían el medio de pago predilecto por terroristas y criminales debido a su dificultad para ser rastreadas.

Sin embargo, recientemente este prejuicio podría estar siendo derrumbado por las cifras. En esta oportunidad, Yaya Fanusie; un antiguo analista de terrorismo de la CIA que actualmente funge como director de análisis del Centro de Sanciones y Finanzas Ilícita norteamericano, comentó ante la Cámara de Representantes de los Estados Unidos que los terroristas se inclinarían en favor del efectivo y no hacia los activos digitales.

En su testimonio, Fanusie comento que efectivamente, los terroristas habrían recurrido al uso de las criptomonedas en el pasado, pero que el dinero en efectivo sería, por mucho, el método de intercambio predilecto por estos grupos debido a su anonimato.

Por otra parte, Fanusie comentó que, al investigar de cerca las campañas de recolección de dinero que al-Qaeda y otros grupos extremistas llevaron a cabo solicitando criptomonedas, la mayoría de estas iniciativas habría fracasado estrepitosamente, y que “el dinero en efectivo sigue siendo el rey, a pesar de que los extremistas quieren diversificar su portafolio.”

“La buena noticia es que la mayoría de los terroristas, especialmente los que están desplegados en el campo de batalla, se encuentran en un entorno no favorable para las criptomonedas, y suelen necesitar comprar bienes en efectivo debido a la falta de infraestructura confiable para utilizar activos digitales”, comentó.

Asimismo, Fanusie enfatizó en el hecho de que, si bien las criptomonedas tienen cierto carácter anónimo, todas las transacciones que se lleven a cabo sobre una red blockchain dejarán un rastro público que les da cierta posibilidad de rastrear los fondos hasta su origen.

“Las transacciones dejan un rastro que los usuarios menos expertos pueden tener dificultades para ocultar. Mientras el uso de una moneda en específico crezca, estas barreras podrán desaparecer”, concluyó el analista.