Uno de sus signos más distintivos de la superioridad de la mente humana es la autoconciencia. Sólo un grupo selecto de especies ha pasado la prueba de poder reconocerse en un espejo. La mayoría, incluidos los elefantes, simios y delfines, son notoriamente inteligentes. Sin embargo, un reciente estudio muestra que un pequeño pez se ha unido al grupo.

La prueba de autorreconocimiento de espejo fue utilizada por primera vez durante la década de 1970 por el psicólogo Gordon Gallup, y es un experimento clásico utilizado para determinar la autoconciencia animal.

Autorreconocimiento

Luego de experimentar en chimpancés, los cuales mostraron un cambio de comportamiento frente al espejo, el investigador llegó a la conclusión de que esta alteración de conducta requiere cierto nivel de autoconciencia, un modelo mental de su propio cuerpo.

Desde finales del siglo XX, algunas otras especies de animales, generalmente mamíferos o aves, han pasado la prueba, aunque algunos de estos resultados todavía se debaten. Muchos animales que se consideran sociales e inteligentes, como perros, gatos o pulpos, han fallado rutinariamente en la prueba de espejo.

Este entorno llevó a un equipo internacional de científicos a evaluar al pez limpiador (Labroides dimidiatus) en la prueba del espejo. Los investigadores escogieron esta especie por tener una buena visión y por su capacidad de detectar parásitos en otros peces, lo que lo hace ideal para la prueba.

Pez limpiador, primer pez en pasar la prueba del espejo.

El equipo colocó 10 peces limpiadores en tanques individuales equipados con un espejo. Al ser animales altamente territoriales, los peces inicialmente atacaron los espejos, percibiendo su reflejo como intrusos.

Sin embargo, su actitud pronto cambió: en unos pocos días, los peces estaban realmente “bailando” frente a los espejos, señaló el equipo. Esto fácilmente califica como un comportamiento inusual para la especie, que se distingue por ser solitario.

Posteriormente, los investigadores colocaron una mancha de gel coloreado en la cabeza de ocho de los peces en una posición donde sólo serían visibles en el espejo. Siete de los peces pasaron significativamente más tiempo en posiciones donde el gel era visible en su reflejo, y varios de ellos pasaron más tiempo tratando de frotar el área manchada contra objetos de su entorno.

Resultados polémicos

Si bien los resultados sugieren que el pez podría percibir las imágenes en el espejo como su propio reflejo, y las pruebas de gel parecen indicar que pueden notar cambios externos en sus cuerpos, el estudio ha desatado su propio debate.

Algunos críticos han señalado que es posible que el pez limpiador vea las manchas como parásitos en las pieles de otros peces, y no como si estuvieran en sus cuerpos.

Pero de confirmarse, estos hallazgos representarían el fundamento de un intenso debate. Hasta ahora se ha asociado la autoconciencia con cerebros complejos, pero los peces limpiadores tienen sistemas nerviosos relativamente simples, lo que supondría un replanteamiento importante del pensamiento actual.

Referencia: Cleaner wrasse pass the mark test. What are the implications for consciousness and self-awareness testing in animals? BioRxiv, 2018. https://doi.org/10.1101/397067

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