Cortesía Traffic

Las redes sociales han ayudado a apoyar causas sociales y han servido como canales de información durante eventos como desastres naturales o ataques violentos, es decir, han sido utilizadas para hacer el bien.

No obstante, también tiene su lado oscuro en el que la delincuencia aprovecha sus espacios para realizar fechorías. Tal es el caso recién descubierto por Traffic, una organización sin fines de lucro que desmanteló una red de tráfico de animales en Tailandia que operaba por Facebook.

La red operaba desde 2016 y contaba con 12 grupos con más de 200 mil participantes en los que se ofrecían hasta 1.500 listas de venta animales listos para ser traficados internacionalmente.

Tristemente, de acuerdo con Traffic, muchas de las especies traficadas contaban con protección internacional, pero al no ser nativas, no contaban con leyes locales que las protegieran de ser traficadas, específicamente un 47% de las especies.

Especies en extinción desprotegidas

La red traficaba más de 200 tipos de especies, muchas de ellas en peligro de exitinción. Tal es el caso de dos especies foráneas como la nutria euroasiática o europea y la tortuga moteada. En el caso de las especies tailandesas, se traficaban el cálao de yelmo –un ave que se encuentra en peligro crítico de extinción–; el cocodrilo siamés, prácticamente existente solo en Tailandia, y el oso tibetano u oso negro asiático.

El pico del cálao de yelmo vale tres veces que el marfil

Estas últimas tres especies sí están protegidas por la ley –y unas 100 especies más– y su comercio internacional está prohibido, a pesar de ello, las especies eran traficadas por la red.

Negocio en Facebook

Según reseña la BBC, las cifras que surgen de la investigación de Traffic sugieren que, aun cuando dos de los grupos de la red dejaron de operar, la actividad se duplicó entre 2016 y 2018, partiendo de unos 106.111 usuarios activos, hasta alcanzar los 203.445 en 2018.

Además de animales vivos, la red también traficaba animales muertos, y en algunos casos, miembros de animales.

Un espacio tan difícil de regular como el digital solo puede monitoreado por organizaciones activas como Traffic y por las mismas empresas de las plataformas para que estos casos no ocurran.

Kanitha Krishnasamy, la directora regional de Traffic para Asia del sureste, expresó el “crecimiento del tráfico en línea de especies salvajes solo añadirá más presión a las especies amenazadas no nativas que actualmente no cuentan con protección legal o regulaciones”.

Por su parte, una vocera de Facebook aseguró que la compañía “no permite la venta ni el tráfico de especies amenazadas o sus partes, y eliminamos este material tan pronto como es de nuestro conocimiento. Estamos comprometidos a trabajar con Traffic y las fuerzas de la ley para ayudar a atacar el tráfico digital de especies salvajes en Tailandia”.

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