Las casas de cambio de criptomonedas no están viviendo su mejor momento. Y es que luego de aquel dorado diciembre del 2017 la caída del precio y del número de transacciones de las criptodivisas ha sido notoria; esto ha afectado rotundamente las ganancias de estas plataformas.

De hecho, el volumen de operaciones se ha desplomado un 80 por ciento desde enero, según los datos de CoinMarketCap.com. Y además las nuevas monedas que han salido al mercado son más baratas y fáciles de usar, lo que afecta sus ingresos fruto de comisiones por transacciones.

Para tratar de aumentar sus dividendos, plataformas como OKex, Bitfinex y FCoin ofrecen a las startups agregar sus tokens a las carteras de criptomonedas de dichas plataformas si son capaces de atraer nuevos clientes.

Sin embargo, otras como Binance y KuCoin imponen a las startups una remuneración para poder incluir sus criptomonedas.

La cantidad de dinero cobrada por estás plataformas varía según el tamaño de la startup interesada en que sus tokens sean incluídos; llegando a cobrar hasta 225.000$.

Tal como dice Lucas Nuzzi, director de investigación tecnológica en Digital Asset Research: “La desaceleración del mercado sin duda ha contribuido a un aumento de las estrategias poco ortodoxas por parte de los emisores de tokens y los exchanges”

Esta medida ha traído polémica en el sector y ha abierto el debate sobre cuál debe ser el papel de los exchanges.

“El objetivo de un crypto exchanges es servir como una plataforma de entrada a las monedas criptográficas a partir de la moneda del gobierno, o entre diferentes activos criptográficos. Añadir un paso innecesario, debería plantear inquietudes a los inversores “. Asegura Gil Luria, directora de investigación de equidad institucional en DA Davidson & Co.

Pero otros, como Emin Gun Sirer defienden la medida: “Hay demasiadas monedas, la mayoría de ellas de valor cuestionable, y los exchanges están en condiciones de elegir cual añadir. No es sorprendente que exijan que las monedas aporten algo tangible al exchange”.