Alrededor del 50 por ciento de los adultos mayores de 65 años sufren de mareos y problemas de equilibrio; pero las causas pueden ser difíciles de diagnosticar por varias razones.

Con frecuencia, los mareos se deben a problemas en el sistema vestibular. Sin embargo, las pruebas para identificar las causas de dichos problemas suelen ser dolorosas y pueden poner en riesgo la integridad del sentido de audición.

Este entorno llevó a un equipo de investigadores de la Universidad Tecnológica Chalmers en Suecia, a desarrollar un innovador dispositivo basado en tecnología de conducción ósea, el cual es capaz de identificar la causa de los mareos, con ventajas significativas sobre las pruebas de diagnóstico actuales.

Una prueba que implica ciertos riesgos

En la actualidad, para diagnosticar problemas con el equilibrio se realiza una prueba conocida como VEMP (potenciales miogénicos evocados vestibulares), en la cual se utilizan sonidos fuertes para evocar una contracción refleja en los músculos del cuello y los ojos, desencadenada por el sistema vestibular, el sistema responsable de nuestro equilibrio.

Sin embargo, esta prueba  tiene importantes deficiencias y pueden causar incomodidad e incluso pérdida de audición en los pacientes.

El investigador Bo Håkansson, profesor en la Sección de Señales Biomédicas y Sistemas de la Universidad Tecnológica de Chalmers y coautor del desarrollo del dispositivo, expresó:

“Hemos desarrollado un nuevo tipo de dispositivo vibratorio que se coloca detrás de la oreja del paciente durante la prueba. El dispositivo de vibración es pequeño y compacto, y está optimizado para proporcionar un nivel de sonido adecuado para activar el reflejo a frecuencias tan bajas como 250 Hz.”

Anteriormente, no se disponía de ningún dispositivo vibratorio adaptado específicamente para este tipo de prueba del sistema de equilibrio.

Otra perspectiva

Los investigadores explican que en la transmisión de conducción ósea, las ondas de sonido se transforman en vibraciones a través de los huesos del cráneo, estimulando la cóclea dentro del oído, de la misma manera que cuando las ondas de sonido ingresan por el canal auditivo, pasando por el tímpano y el oído medio.

Gracias a esta tecnología de conducción ósea, los niveles de sonido a los que los pacientes están expuestos se pueden minimizar.

La prueba se puede realizar a un nivel máximo de sonido de 75 decibeles, eso es 40 decibelios menos que el método actual. Esto elimina cualquier riesgo de que la prueba en sí misma pueda causar daños auditivos.

Los investigadores señalan que el dispositivo de conducción ósea permite realizar pruebas más seguras en niños y pacientes con problemas de audición, ya sean provocadas por infecciones crónicas del oído o malformaciones congénitas en el canal auditivo y el oído medio, y por medio de esta nueva tecnología, recibir un diagnóstico sobre el origen de los problemas de mareos y desequilibrio que presentan.

Referencia: VEMP using a new low-frequency bone conduction transducer. Medical Devices: Evidence and Research, 2018. https://doi.org/10.2147/MDER.S171369

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