La intensidad del sol, los vendavales y la escasa población son algunos de los factores que hacen que desierto del Sahara sea un lugar soñado para el desarrollo de grandes proyectos de producción de energía renovable.

Muchos ambiciosos proyectos de energía verde ya están en marcha en el gran desierto, incluido el Proyecto Sahara Solar Breeder, que apunta a producir la mitad de energía del mundo para el año 2050.

Megaproyectos energéticos

Si bien el potencial del Sahara como centro de energía global ha sido reconocido durante mucho tiempo, los impactos de dicho desarrollo en el medio ambiente desértico en sí se han pasado por alto.

En este sentido, un equipo de investigadores desarrolló modelos climáticos en los que analizaron  los efectos que generaría en la temperatura, la precipitación y la vegetación, cubrir 9 millones de kilómetros cuadrados del Sahara con parques solares y eólicos.

Los investigadores encontraron que un proyecto de tal envergadura generaría más de cuatro veces la cantidad de electricidad que todo el presupuesto mundial de energía del año 2017.

Pero adicionalmente, el equipo también notó que los megaproyectos verdes beneficiarían a la región misma al aumentar las temperaturas locales, la precipitación y los niveles de vegetación alrededor de las granjas.

Beneficios climáticos

En el caso de los parques eólicos, los picos de temperatura y precipitación son causados ​​por las palas de la turbina que arrastran el aire más caliente hacia la superficie del desierto.

Por su parte, las granjas solares, harían que las regiones sean más cálidas y húmedas al reducir el albedo superficial o la reflectividad.

De manera combinada, estas granjas energéticas provocarían un doble aumento de las precipitaciones, lo que a su vez estimularía el crecimiento de la vegetación, creando un ciclo de retroalimentación positiva que podría irrigar esta notoriamente árida región.

Por ahora, estos escenarios son simplemente simulaciones, y cualquier gran desarrollo como el previsto por los investigadores tendría que dar cuenta de numerosas contingencias antes de llegar a la fase de construcción.

Pero un futuro en el que el desierto del Sahara se pone verde, en más de un sentido, es indudablemente una posibilidad tentadora.

Referencia: Climate model shows large-scale wind and solar farms in the Sahara increase rain and vegetation. Science, 2018. https://doi.org/10.1126/science.aar5629

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