Un antiguo sitio ritual de la ciudad de Salekhard en Rusia, conocido como Ust’-Polui, ha fascinado a los arqueólogos por la gran cantidad y diversidad de restos óseos y artefactos conservados por el permafrost. Estos vestigios cuentan la historia de un sitio con especial importancia para las comunidades antiguas de Siberia.

Un equipo de investigadores se ha enfocado en un aspecto poco estudiado del sitio: la cantidad inusual de restos de perros. Se han identificado esqueletos completos o parciales de al menos 128 perros, desde que el sitio fue excavado por primera vez en el año 1935.

Los investigadores querían saber más sobre los roles que desempeñaban estos animales dentro de las comunidades que habitaban Ust’-Polui. El estudio aporta nueva información sobre cómo la domesticación de los perros fue tutelada por las interacciones con los humanos y sus prácticas culturales.

Historias de vida

Para obtener información sobre las interacciones entre humanos y perros, los investigadores repasaron las historias de vida de algunos de los animales que habían vivido en el sitio hace unos 2.000 años, buscando evidencia de cómo fueron tratados y en qué actividades participaron.

Adicionalmente, analizaron la forma de los huesos y cráneos para conocer más sobre las estructuras corporales, la salud y las edades de los perros.

Los datos recopilados mostraron que muchos de los huesos fragmentados pertenecían a perros jóvenes, y algunos de los restos tenían marcas de corte. Los investigadores sugieren que los humanos mataron y probablemente se alimentaron de estos animales.

Sin embargo, parece que las comunidades antiguas de Ust’-Polui prestaron especial atención a los cráneos de perros, que son inusualmente abundantes. Estos cráneos, así como algunas de las mandíbulas de los animales, estaban atados a palos o correas como adornos.

Los investigadores indican que estas señales pueden ser indicios claros de que los perros a los que pertenecieron estos restos fueron ritualmente sacrificados. Además, algunos de los animales fueron enterrados enteros después de lo que parece haber sido una muerte natural.

El hecho de que algunos perros fueron enterrados en un entorno ceremonial mientras que otros fueron asesinados, sugiere un complejo conjunto de creencias que ocuparon los perros en la sociedad de entonces.

Reproducción selectiva

Elegir qué animales vivirían, trabajarían y reproducirán, es una forma de reproducción selectiva y una característica importante de la domesticación, sostienen los autores del estudio. Como tales, estas acciones humanas formaron las características físicas y los rasgos de personalidad de los animales, principalmente los asociados a la domesticación.

Los investigadores no saben por qué algunos recibieron un tratamiento diferente, pero estos nuevos hallazgos sugieren que los humanos sólo construyeron una relación perdurable con los perros que consideraron valiosos para la comunidad, adaptándolos a sus necesidades y especificidades culturales.

Comprender esta relación es la clave para aprender más sobre cómo sucedió la domesticación, tanto en el Ártico de Siberia como en otras partes del mundo.

Referencia: Dogs were domesticated in the Arctic: Culling practices and dog sledding at Ust’-Polui. Journal of Anthropological Archaeology, 2018. https://doi.org/10.1016/j.jaa.2018.06.004

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