Al igual que los humanos y otros animales, las plantas tienen sus propios microbiomas: bacterias, hongos y otros microorganismos que viven en ellas; algunos son perjudiciales, otros resultan beneficiosos. Las plantas adquieren muchos de estos microbios del suelo y el aire; algunos se transmiten de generación en generación a través de semillas.

Los científicos que estudian microbiomas de plantas han descrito numerosos socios de planta desconocidos en las últimas décadas. Sin embargo, esos investigadores expresan que sólo han arañado la superficie de las posibilidades.

Acción urgente

En base a esos avances, muchas empresas están investigando y lanzando novedosos tratamientos microbianos. La esperanza es que estos microorganismos puedan proporcionar la próxima gran revolución en la agricultura, una reacción que se necesita urgentemente.

Se estima que para el año 2050 la población humana se dispare desde los 7,6 mil millones de hoy a casi 10 mil millones; eso implica que nuestra demanda de alimentos a base de plantas, fibras y alimentos para animales prácticamente se duplique.

Ciertos microbios de plantas son bien conocidos y ya hay muchos productos microbianos en el mercado. Los jardineros, por ejemplo, pueden dosificar sus cubos de riego con microbios para fomentar la floración y aumentar la inmunidad de la planta.

Los agricultores pronto podrán tener muchos más ayudantes microbianos para elegir. Los científicos que estudian microbiomas de plantas han identificado numerosos microbios de planta desconocidos en las últimas décadas.

Tratamientos bacterianos

Jeff Dangl, genetista de la Universidad de Carolina del Norte y cofundador de la empresa AgBiome, manifestó: “Los últimos cinco años han visto una explosión en esto”. Esta empresa tiene planificado comercializar un tratamiento bacteriano que combate las enfermedades fúngicas.

Pero ese es sólo un ejemplo; gigantes agrícolas como Bayer AG también están invirtiendo cientos de millones de dólares en tratamientos microbianos potenciales para las plantas.

Un caso digno de mención es la compañía Indigo, la cual ha identificado microbios endófitos, es decir, que viven dentro de los tejidos de las plantas que mejoran su vigor y tamaño, y otros que ofrecen mejor resistencia a la sequía.

La empresa NewLeaf Symbiotics se ha enfocado en las bacterias del género Methylobacterium. Estos microbios, consumen el gas metano que las plantas liberan a medida que crecen sus células, ofreciendo a las plantas diversos beneficios. Algunos estimulan el crecimiento, otros hacen que las semillas germinen más temprano y de manera más consistente, o protegen contra hongos problemáticos.

Pero antes de que la agricultura y la conservación basadas en el microbioma realmente puedan despegar, muchas preguntas necesitan respuestas. Varias giran en torno a las complejas interacciones entre plantas, sus diversos habitantes microbianos y los entornos en que viven.

En este sentido, muchos investigadores están estudiando cómo las comunidades microbianas podrían ayudar a darle un impulso a las plantas en peligro de extinción, o mejorar la producción de los cultivos y de este modo, ofrecer un halo de esperanza para el futuro próximo.

Referencias:

Exposure to the leaf litter microbiome of healthy adults protects seedlings from pathogen damage. Proceedings of the The Royal Society B, 2017. https://doi.org/10.1098/rspb.2017.0641

Pervasive effects of a dominant foliar endophytic fungus on host genetic and phenotypic expression in a tropical tree. Frontiers in Mibrobiology, 2014, https://doi.org/10.3389/fmicb.2014.00479

Foliar microbiome transplants confer disease resistance in a critically-endangered plant. PeerJ, 2017. https://doi.org/10.7717/peerj.4020

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