Mucho se ha hablado sobre el desarrollo de terapias genéticas, tales como el CRISPR; sin embargo, un área que está en auge, y no todo el mundo conoce, es la terapia de ARN.

A diferencia de las terapias genéticas, que tienen como función proporcionar nuevo ADN a las células, la terapia de ARN permite la modificación o adición de ácido ribonucleico a las células, superando las limitaciones asociadas a la terapia genética.

¿Qué es la terapia de ARN?

La terapia de ARN se basa en la biología molecular, la cual establece que la información genética pasa del ADN, al ARN y de allí a las proteínas.

Por tanto, en líneas generales, la transmisión de la información se basa en cadenas de ADN llamadas nucleobases, conocidas como adenina, timina, citosina y guanina, que se transcriben a las nucleobases del ARN; posteriormente, esta información es traducida a proteínas a partir de un cifrado biológico, en el que el ARN mensajero convierte los ácidos nucleicos en aminoácidos.

No obstante, las investigaciones más recientes han demostrado que este proceso es mucho más complejo, pues se han encontrado evidencias de que el ARN cumple funciones que van más allá de transcribir la información genética.

Así, se han identificado tipos de ARN que se encargan de actividades tales como la codificación y organización de la creación de proteínas, además de la modificación de las instrucciones genéticas, la destrucción de ciertos tipos de ARN y la prevención de la reorganización del genoma.

En este sentido, al ARN se le confiere el título del software celular, por lo que el desarrollo de terapias basadas en el ARN permite que se entreguen cadenas de ARN específicamente diseñadas para que interactúen con las células o produzcan funciones particulares en ellas.

Por tanto, la terapia de ARN puede ser más específica y versátil para tratar ciertas enfermedades que los tratamientos tradicionales.

Estos son los tipos de terapia de ARN existentes

Existen dos tipos de terapia de ARN; en primer lugar, la terapia de ARN antisentido, que permite degradar proteínas disfuncionales en las células, y la ARNm que favorece la producción de proteínas funcionales.

En la actualidad, la terapia antisentido suele usarse más frecuentemente, a pesar de ser más compleja.

Terapia de ARN antisentido

Actualmente existen múltiples terapias de ARN antisentido que han demostrado aumentar la eficacia y mejorar los resultados de los trasplantes de riñón, además de tratar enfermedades como la hemofilia y reducir los niveles de colesterol LDL.

Particularmente, una de estas estrategias, denominada RNAi promete ser la base para el desarrollo de tratamientos efectivos.

La terapia RNAi emplea dos tipos específicos de RNA que actúan como instrucciones para las células; en este sentido, las proteínas emplean estas instrucciones destruyendo el ARNm que está creando proteínas disfuncionales.

Este año, la empresa Alnylam Pharmaceuticals, está preparando el lanzamiento del primer fármaco siRNA para tratar un trastorno genético llamado amiloidosis ATTR, y muchas otras empresas se han abocado a desarrollar tratamientos basados en este tipo de terapia.

Terapia ARNm

Por su parte, un segundo tipo de terapia tiene como objetivo reemplazar el ARNm. En este sentido, la idea es que los pacientes sean expuestos a partículas que contengan ARNm saludable que reemplace las proteínas disfuncionales responsables de ciertas enfermedades, tales como la fibrosis quística.

Adicionalmente, la terapia de ARNm parece prometedora en el campo de la inmunización, pues se ha demostrado que es posible desarrollar vacunas al trabajar con proteínas que codifican ARN a partir de patógenos, como los de la gripe y la rabia.

De esta manera, cuando se recibe el ARNm saludable, las células empiezan a traducir sus filamentos en proteínas que estimulan el sistema inmune produciendo respuestas específicas a las cepas de los patógenos. Por tanto, sería posible eliminar las vacunas basadas en la inyección de patógenos.

Finalmente, los científicos están investigando la posibilidad de aplicar esta técnica como tratamiento para el cáncer.

Tal como cualquier virus, los tumores tienen cualidades particulares, denominadas como neoepítopos; entonces, es posible utilizar ARNm de forma que este se dirija a los neoepítopos, reconociendo y combatiendo las células tumorales.

Limitaciones de la terapia ARNm

Si bien se trata de una técnica prometedora, aún hay limitaciones por superar, siendo la principal de ellas el medio a partir del cual se entrega a nivel celular el ARN diseñado.

Hasta el momento, las estrategias más empleadas han sido a partir de vectores de virus y de nanopartículas de lípidos.

Sin embargo, se hace necesario el desarrollo de métodos más rentables y efectivos que permitan introducir ARN en el medio celular., sobre lo que numerosas instituciones están dedicando grandes esfuerzos en lograr.

Referencia: RNA-based Therapeutics- Current Progress and Future Prospects. https://www.doi.org/10.1016/j.chembiol.2011.12.008

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