El comercio con criptomonedas y su tecnología de respaldo (la blockchain) se han vuelto una tendencia a nivel internacional y en los últimos meses decenas de países, así como corporaciones, han manifestado su interés y han reconocido su potencial para mejorar la industria tradicional.

Uno de los últimos países que ha manifestado interés en la tecnología descentralizada fue Bahréin, cuyo ministro de energía exaltó la importancia que presenta en los asuntos financieros del territorio, mientras que enfatizó la necesidad de optimizar las medidas de ciberseguridad.

En este sentido, el ministro Abdulhussain Mirza destacó la posición que han tomado las autoridades en cuanto a la promoción de la tecnología blockchain, pues ayudará a revolucionar la economía nacional. En este sentido, el Sr. Mirza enfatizó lo siguiente:

Las tecnologías como blockchain nos ayudan a dar un gran paso adelante para encontrar una forma segura de facilitar las transacciones. […] La capacidad de la Blockchain para proteger los datos del usuario es una verdadera señal de progreso, especialmente debido a que se puede aplicar en diferentes empresas de diferentes industrias, incluida el sector de ciberseguridad.

Asimismo, agregó que: “este es el tipo de iniciativas que nos gustaría desarrollar en mayor cantidad, pues le permite a la población y a las empresas innovar en más áreas. Además, abre un campo de posibilidades para mejorar la ciberseguridad, la cual conforma una parte esencial de nuestras vidas porque la mayor parte de ellas se desenvuelven alrededor de las tecnologías y los medios virtuales“.

Esta no es la primera vez que las autoridades bahreiníes toman en consideración la tecnología emergente. De hecho, el pasado mes de junio lanzaron su primera ‘sandbox’ para licenciar el exchange ‘Palmex’, permitiéndole ofrecer sus servicios de forma temporal, mientras los reguladores tomaban y desarrollaban las medidas necesarias.

A pesar de las constantes regulaciones y las recientes opiniones en su contra por parte de figuras prominentes en las finanzas, los avances en monedas digitales y su tecnología de respaldo de contabilidad distribuida han probado una vez más su potencial, que independientemente de las intenciones de los empresarios, impulsará un cambio sustancial y positivo en la sociedad.