En un esfuerzo por acelerar y fortalecer la soberanía de la región de Nápoles, Italia, el alcalde del municipio, Luigi de Magistris, reveló que están evaluando la posibilidad de lanzar una moneda digital propia del territorio sureño.

El anuncio fue hecho el pasado 2 de septiembre, a través de la cuenta de Facebook del alcalde, en donde no dio mayores revelaciones sobre el ecosistema de la moneda digital, ni de la plataforma blockchain en la que estará respaldada, más bien afirmó que la administración de Nápoles ha estado evaluando las criptomonedas y el comercio descentralizado desde el pasado mes de abril.

Cabe destacar que Magistris inició las evaluaciones a las criptomonedas y a su tecnología de respaldo, la blockchain, en conjunto a un grupo de “Estudio Voluntario”, quienes se encargaron de llevar a cabo las investigaciones pertinentes sobre la aplicabilidad de una criptomoneda nacional en locales comerciales de la región, así como su utilidad a la hora de efectuar transacciones a nivel internacional.

De acuerdo con la publicación del alcalde Magistris:

Ha llegado el momento de acelerar, de manera fuerte y radical, la autonomía de la ciudad de Nápoles, como corresponde a una ciudad que es una capital en el mundo, así como al sur de Italia. Estoy seguro de que en los próximos años la Ciudad siempre será más vanguardista, más que la Capital.

Esta es una muestra de cómo la tecnología financiera descentralizada ha llegado a varios rincones del planeta, invadiendo no sólo los sectores comerciales, sino fungiendo como una alternativa a las monedas fíat tradicionales.

Recordemos que otras naciones ya han anunciado el lanzamiento, o planes de hacerlo, de una criptomoneda nacional, como es el caso de Dúbai, Rusia, las Islas Marshall, Irán y Venezuela, caso último, que incluso ha sido reconocida por el gobierno como una alternativa para pagar salarios.

Aunque aún existe muchos riesgos que deben ser considerados y medidas que deben ser tomadas en cada caso, particularmente en cara a prevenir los recurrentes casos de hackeos, lavado de capitales y otros incidentes ilícitos, en contra de los cuales muchas corporaciones y países han estado luchando por mantener bajo control con las regulaciones pertinentes.