Hace un poco más de un año, la noticia del desprendimiento de un descomunal iceberg ocupó titulares y llamó la atención de los medios y el público en general. Para ese momento se estimó que el gran trozo de hielo del tamaño de Maryland, 300 metros de espesor y más de 1 billón de toneladas de peso, probablemente se quedaría atascado en el lecho marino.

Ciertamente el Iceberg A-68 parece estar casi intacto en la actualidad; los satélites lo observan mientras flota en el Mar de Weddell a unos 65 kilómetros de la plataforma de hielo en la Península Antártica, y se ha mantenido prácticamente en el mismo lugar hasta julio de 2018.

Desplazamiento evidenciado

Sin embargo, una animación compartida por el programa de investigación antártica Proyecto Midas muestra que A-68 se está desplazando al norte.

De acuerdo a los investigadores, el iceberg ha sido empujado por las corrientes oceánicas y los vientos, y su extremo norte ha estado expuesto a aguas menos profundas provocando encallamientos.

El impacto de estos choques ha provocado que pedazos adicionales del iceberg se rompan. Si bien estas piezas no son lo suficientemente grandes como para que se les diera etiquetas, el área total perdida en el iceberg A-68 en mayo, alcanzó el tamaño de una ciudad pequeña.

Los investigadores indican que las condiciones climáticas y las corrientes oceánicas conspiran para impulsar el gigante iceberg A-68 en el sentido contrario a las agujas del reloj.

Las imágenes satelitales SAR Sentinel-1 muestran que, al norte del iceberg, el viento empuja el hielo marino hacia el norte más rápido de lo que el iceberg está girando. Esto ha creado un área de aguas abiertas donde actualmente está ocurriendo una intensa generación de hielo marino.

Estiman que A-68 continuará girando, ya que ahora está alrededor de ese punto occidental, hasta que lo que actualmente es el borde norte colisione con el frente de hielo de la plataforma Larsen C.

¿A dónde se dirige?

La mayoría de los icebergs que nacen en la Península Antártica quedan atrapados en las corrientes de viento y agua que los arrastran en el sentido horario alrededor del Océano Austral mientras se desplazan hacia el norte.

Los científicos no pueden estar seguros de dónde va a flotar finalmente el iceberg A-68, aunque algunos creen que podría desplazarse más de 1.600 kilómetros hacia el norte hasta las Islas Malvinas.

El investigador Martin O’Leary, afiliado a la Universidad de Swansea y al Proyecto Midas, manifestó que A-68 podría demorar un par de años en llegar tan lejos, así como que podrían pasar muchos años antes de que el enorme iceberg se derrita por completo.

Referencias:

Iceberg A68 one year on. Project Midas, 2018. http://www.projectmidas.org/blog/A-68-Anniversary/

A trillion tonnes of ice on the move: Iceberg A68A. Mallemaroking, 2018. http://mallemaroking.org/a-trillion-tonnes-of-ice-a68a/

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