Existe una necesidad crítica de desarrollar tratamientos modificadores de la enfermedad de Alzheimer antes de que ocurra una degeneración multisistémica significativa.

Prevenir o reducir la acumulación de β-amiloide, una proteína anormal que se acumula en el cerebro y ha estado largamente asociada a la enfermedad, parece ser un objetivo prometedor para la intervención terapéutica temprana; sin embargo, hay una escasez de medidas de resultado cognitivas asociadas con este biomarcador.

Novedosa estrategia

El uso de paradigmas de evaluación cognitiva tradicionales presenta una limitación importante en el campo de la detección temprana, ya que los instrumentos existentes son en su mayoría insensibles y no específicos a los déficits cognitivos tempranos asociados con la enfermedad de Alzheimer.

Esta necesidad ha llevado a un grupo de investigadores de la Universidad de Miami a idear una novedosa estrategia para la detección temprana de la enfermedad de Alzheimer.

A tal fin, los investigadores analizaron a 88 pacientes con deterioro cognitivo leve amnésico (aMCI). Identificaron a 34 personas con enfermedad de Alzheimer subyacente y exploraciones positivas para β-amiloide.

Entre los 54 participantes con aMCI negativos para β-amiloide, 29 se clasificaron como que tenían un curso clínico sugestivo de Alzheimer pero se sospechaba una patología diferente. Los restantes 25 pacientes con amiloide negativo tenían depresión mayor, ansiedad u otros trastornos psiquiátricos; infartos cerebrales; enfermedad difusa del cuerpo de Lewy u otras afecciones neurológicas distintas de Alzheimer.

Los investigadores predijeron aquellos con mayor riesgo de desarrollar Alzheimer utilizando las Escalas Loewenstein-Acevedo para la Interferencia Semántica y el Aprendizaje (LASSI-L), una herramienta desarrollada en la Universidad de Miami.

Diferenciar la enfermedad de Alzheimer

Tras realizar una serie de pruebas, la herramienta LASSI-L permitió a los investigadores descubrir los déficits de memoria específicos que se alinean con los hallazgos de imágenes para la acumulación anormal de β-amiloide.

Las medidas cognitivas tradicionales para identificar el riesgo de Alzheimer son incompletas, por lo que LASSI-L puede representar una prueba específica, no invasiva, que podría diferenciar con éxito la enfermedad de Alzheimer en una etapa temprana.

El Dr. David Loewenstein, director del Centro de Neurociencia Cognitiva y Envejecimiento (CNSA), profesor de psiquiatría y ciencias del comportamiento de la Facultad de Medicina de la Universidad de Miami y autor principal de la investigación, manifestó:

“La asociación del LASSI-L con la positividad amiloide lo hace útil en la evaluación clínica de la enfermedad de Alzheimer preclínica y en el reclutamiento apropiado de candidatos para ensayos clínicos y de prevención. Esto también proporciona una forma efectiva y económica de evaluar poblaciones en riesgo”.

Los autores indican que están ayudando a instituciones nacionales e internacionales a desarrollar esta prueba de estrés cognitivo para sus investigaciones y práctica clínica.

Referencia: Utilizing semantic intrusions to identify amyloid positivity in mild cognitive impairment. Neurology, 2018. https://doi.org/10.1212/wnl.0000000000006128

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