Cuando estamos rodeados de personas, sin darnos cuenta, imitamos sus comportamientos, siendo una muestra de ello lo contagiosos que resultan ser los bostezos; no sólo eso, al respecto, se plantea que la imitación suele ser la mayor muestra de admiración.

En este sentido, cuando estamos rodeados de personas, especialmente de aquellas que son significativas para nosotros, de forma inconsciente, empezamos a imitar sus gestos y hasta su postura corporal, a fin de mimetizarnos con el grupo y desarrollar mejores relaciones sociales.

Es lo que los científicos llaman efecto camaleón, un truco psicológico que nos permite mezclarnos entre las personas que nos rodean al imitar inconscientemente sus comportamientos. Veamos de qué se trata.

El efecto camaleón

Para investigar este curioso fenómeno, un equipo de investigadores de la Universidad de Nueva York, liderados por Tanya Chartrand y John Bargh, diseñó una serie de pruebas en las que evaluaron el comportamiento de los participantes en tanto cooperaban para la realización de una tarea.

En una primera prueba, cada participante debía trabajar con un compañero que, en realidad, era un actor, para describir una serie de fotos.

Al hacerlo, se descubrió que cuando los actores sonreían, movían su pie, se frotaban la cara o emitían algún gesto particular, los participantes también lo hacían.

Posteriormente, se realizó una entrevista a los participantes, quienes alegaron que no habían notado los gestos de sus compañeros, por lo que todo parece indicar que esta conducta de imitación es totalmente inconsciente.

Por su parte, en una segunda prueba, se descubrió que la imitación mejoraba la relación entre las personas; específicamente, al igual que en la prueba anterior, los participantes eran emparejados con un actor, sin embargo, esta vez algunos de ellos imitaban sus comportamientos y otros adoptaban un gesto neutral.

Entonces, se observó que los participantes que habían estado con actores que imitaban sus comportamientos, encontraban que sus parejas eran más agradables, reportando que las interacciones habían sido más fluidas, a diferencia de aquellos que fueron emparejados con actores que mantenían gestos neutrales.

Finalmente, en un tercer arreglo experimental, se incluyó una medición de la empatía de los participantes, encontrándose que, en la medida en la que las personas son más empáticas, tienen una mayor tendencia de imitar los gestos de sus compañeros.

Imitación, empatía y cohesión social

De acuerdo a los investigadores, las personas más empáticas suelen prestarle más atención a quienes les rodean; en otras palabras, tienen un mayor rango perceptivo, por lo que es más probable que imiten a los demás.

Al respecto, plantean que la relación entre la percepción y el comportamiento es el mecanismo subyacente a este fenómeno. Adicionalmente, este efecto funciona como un pegamento social, ayudando a las personas a conectarse entre sí, favoreciendo la cohesión de la sociedad.

En síntesis, en la medida en la que tenemos una mayor capacidad de percibir el comportamiento de las personas, es más probable que, sin darnos cuenta, imitemos su comportamiento, lo que nos permite desarrollar vínculos más sólidos con aquellos que nos rodean.

Finalmente, se propone que el mecanismo neuronal responsable de este fenómeno, son las neuronas espejo, un conjunto específico de células neuronales, ubicadas en la corteza premotora, que nos permiten sincronizar nuestro comportamiento con el de los demás, además de establecer conexiones empáticas con quienes nos rodean.

Referencias:

  1. The Chameleon Effect as Social Glue: Evidence for the Evolutionary Significance of Nonconscious Mimicry. https://doi.org/10.1023/A:1025389814290
  2. Imitation, Empathy, and Mirror Neurons. https://doi.org/10.1146/annurev.psych.60.110707.163604

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