Una de las recomendaciones más básicas para mantener un buen estado de salud, es beber entre 2 y 2,5 litros de agua al día; de lo contrario, un individuo que ingiera menos líquidos de lo necesario, corre el riesgo de sufrir las peligrosas consecuencias de estar deshidratado.

Es imposible vivir sin beber agua, ya que, si no se consumen los aproximadamente 2 litros que pierde nuestro organismo a diario, se produce un estado de deshidratación que puede ser mortal.

Dormir menos de lo recomendado podría hacerte más vulnerable a la deshidratación

De hecho, si bien una persona puede pasar hasta 8 semanas sin comer, si no se ingiere ningún líquido entre 2 y 5 días, se puede producir la muerte.

¿Qué es la deshidratación?

La deshidratación ocurre cuando el organismo pierde más líquidos de los que se ingieren; en este sentido, ya que el cuerpo no almacena agua, es necesario restablecerla constantemente para garantizar su funcionamiento.

Incluso, debemos beber agua antes de tener sed, puesto que, cuando experimentamos esta situación, ya hemos perdido aproximadamente un 1% de nuestro peso corporal en agua.

Esto suele ocurrir con mayor rapidez y frecuencia ante situaciones calurosas, pues sudamos más de lo normal, tal como cuando realizamos ejercicio físico o nos esforzamos demasiado, sin darle tiempo a nuestro cuerpo de descansar.

Cuando esto ocurre, podemos experimentar síntomas tales como mareo, confusión,  desorientación, resequedad, irritabilidad, fatiga, entre otros. Asimismo, esto suele ser más peligroso en los adultos mayores y en los niños pequeños.

¿Qué le ocurre al cerebro cuando estamos deshidratados?

Tal como vemos, la deshidratación puede resultar peligrosa, afectando el adecuado funcionamiento de nuestro organismo.

Con esto en mente, un equipo de científicos se propuso investigar las consecuencias de la falta de líquidos en el organismo sobre el funcionamiento cerebral.

Para ello, los investigadores, provenientes del Instituto Tecnológico de Georgia, evaluó el funcionamiento cerebral de un grupo de participantes mientras realizaban tareas sencillas y repetitivas ante determinadas condiciones de hidratación.

En total, participaron 13 personas, quienes realizaron la tarea bajo tres condiciones experimentales; en la primera situación experimental, los participantes se encontraban hidratados y en reposo.

Por su parte, en la segunda condición, los participantes debían realizar la tarea luego de estar expuestos a temperaturas calurosas haciendo ejercicio y sudando, pero rehidratándose constantemente y, finalmente, la tercera condición consistía en realizar la prueba luego de un calor prolongado, sudando y haciendo ejercicio, sin hidratarse.

En cuanto a la prueba, los sujetos fueron colocados en habitaciones con aire acondicionado, donde, por 20 minutos debían pulsar un botón cada vez que un cuadrado amarillo apareciera en una pantalla, lo cual podía ocurrir siguiendo un patrón específico o aleatoriamente.

De esta manera, se observó que, las personas que estaban hidratadas y en reposo, cometían menos errores que el resto de los participantes.

Adicionalmente, gracias a las imágenes obtenidas a partir de una resonancia magnética funcional, se observó que, en las personas que estaban adecuadamente hidratadas, bien sea que hayan estado en reposo o haciendo actividad física, sus ventrículos cerebrales se encontraban contraídos.

Por otro lado, después de la tercera condición experimental, cuando las personas habían sido expuestas a temperaturas calurosas mientras hacían ejercicio y no se hidrataban, los ventrículos cerebrales se expandían.

Específicamente, los ventrículos cerebrales constituyen los canales a partir de los cuales circula el líquido cefalorraquídeo, permitiendo que el sistema nervioso funcione con normalidad.

Entonces, cuando los ventrículos cerebrales se encuentran expandidos, el cerebro no funciona adecuadamente, afectando el resto de los estados fisiológicos del organismo.

Dormir menos de lo recomendado podría hacerte más vulnerable a la deshidratación

Adicionalmente, se observó que, ante condiciones de deshidratación, se producían alteraciones en los patrones de activación neuronal, pues se activaron con mayor intensidad las áreas requeridas para la realización de la tarea, además de otras estructuras que no eran necesarias para ello.

Al respecto, los investigadores concluyen que esto se debe a que la deshidratación produce un estado fisiológico que interfiere con el adecuado funcionamiento del organismo, que, además de aumentar las probabilidades de cometer errores, puede tener un desenlace fatal.

Referencia: Exercise‐heat stress with and without water replacement alters brain structures and impairs visuomotor performance, (2018). https://doi.org/10.14814/phy2.13805

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