30 Rock

La compañía tecnológica IBM, reconocida por ser uno de los gigantes de la industria y pioneros en el sector, se han dedicado recientemente al desarrollo de diferentes aplicaciones haciendo uso de la tecnología blockchain, muchas de ellas efectuándose en sociedad con empresas de diferentes propósitos.

En esta oportunidad han estado trabajando muy por debajo de la mesa en un producto conocido como Blockchain World Wire, destinado a emplearse en los sistemas financieros a nivel mundial para compensar y liquidar transacciones monetarias prácticamente de forma inmediata. Además, el mismo pretende ser la competencia directa en el mercado de xRapid, la solución elaborada por Ripple con el mismo propósito.

Según IBM el nuevo “ferrocarril financiero” de Blockchain World Wire como así lo llaman, “Al integrarse con sus sistemas de pago existentes, puede reemplazar la costosa opacidad con una transparencia asequible, y eso puede brindar una mayor oportunidad financiera para todos”.

Esta tecnología funcionara haciendo uso de las capacidades de blockchain y el protocolo Stellar, de modo que cuando se lleve a cabo una transacción, las instituciones financieras que forman parte de ella acordaran el uso de una moneda digital estable (stablecoin) que sirva como puente en la operación de dinero fiduciario. Es así como los activos digitales harán el trabajo de acelerar el intercambio y transmitir las instrucciones de liquidación correspondientes.

Las entidades financieras harán la conversión de la primera moneda fiduciaria al activo digital estable haciendo uso de sus sistemas de pago existentes en conexión con las API de Blockchain World Wire, seguidamente esta herramienta hará la conversión en tiempo real a la segunda moneda fiduciaria involucrada en el intercambio para completar la operación. Dejando asimismo el registro permanente de la transferencia en la cadena de bloques.

Esta solución desarrollada por IBM propone hacer frente a las deficiencias actuales del sistema financiero tradicional y la manera en que se transfiere el dinero mundialmente, aportando beneficios como mayor velocidad en las operaciones, menos comisiones e impuestos, niveles superiores de eficiencia y ningún tipo de restricciones en cuanto al volumen, tipo y destino de las transacciones.