A pesar de que en los últimos años se ha logrado un enorme progreso en la comprensión de los factores que configuran el embrión en sus primeras etapas, los mecanismos que conducen a la ruptura de la simetría morfológica siguen sin resolverse.

En este sentido, investigadores de la Universidad de Cornell en Nueva York, descubrieron que una parte previamente ignorada del intestino se ha convertido en la clave de su momento más crucial en el desarrollo embrionario: la rotación que serpentea el intestino delgado y grueso en su distintiva forma retorcida.

Tejido conectivo

Externamente, el cuerpo humano parece simétrico, pero internamente, órganos como el corazón, el hígado, los pulmones y el estómago son todos asimétricos y eso incluye a los intestinos. Identificar cuándo y cómo comienza la rotación intestinal da una idea del desarrollo embrionario y sienta las bases para potenciales terapias clínicas.

El intestino embrionario en sí se compone de un tubo digestivo y tejido conectivo; posteriormente, esta forma primitiva se desarrolla en el intestino delgado y grueso, y el tejido conectivo, o mesenterio dorsal, no sólo suspende el intestino de la pared dorsal del cuerpo, sino que también proporciona toda la vasculatura, como las arterias y los vasos linfáticos a los intestinos.

La nueva investigación muestra que el lado derecho del tejido conjuntivo del intestino desencadena el cambio intestinal que lo lleva de ser un tubo simétrico a un “espaguetis” en espiral. Este es un cambio importante en el campo, que ampliamente creyó que el disparador ocurría a la izquierda.

Utilizando modelos de pollo y ratón, los investigadores lograron encontrar la causa de la rotación intestinal  en una fuente sorprendente: un polisacárido simple conocido como hialuronano (HA), ampliamente utilizado en la crema antiarrugas por sus propiedades hidratantes.

Rotación en sentido antihorario

La molécula de tejido conectivo hialuronano cuenta con cadenas de aminoácidos, pero sólo en el lado derecho del intestino. Una acumulación de hialuronano modificado hace que el lado derecho del intestino se expanda significativamente, inclinando el órgano hacia la izquierda y desencadenando la rotación en sentido antihorario.

La Dra. Natasza Kurpios, afiliada a la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell y autora principal de la investigación, se refirió al estudio y comentó:

“Descubrimos que es el lado derecho que se expande y hace pivotar colectivamente el tubo intestinal en su costado en muchas etapas embrionarias antes de que veamos un movimiento estadísticamente significativo en la izquierda. La opinión generalizada es que el lado derecho era pasivo, pero nuestros hallazgos cambian por completo la forma en que vemos la simetría izquierda-derecha y pone el lado derecho en el mapa”.

Referencia: Midgut Laterality Is Driven by Hyaluronan on the Right, Developmental Cell, 2018 https://doi.org/10.1016/j.devcel.2018.08.002

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