Los investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) han desarrollado un nuevo sistema que utiliza energía solar que podría ser utilizado para evitar la congelación de turbinas eólicas, partes de aviones, instalaciones eléctricas u otras superficies.

La acumulación de hielo en estas zonas o piezas es un problema muy común que genera fallas catastróficas, y las soluciones existentes para prevenir dicha acumulación dependen de sistemas de calefacción que usan un alto nivel de energía o productos químicos que perjudican el medio ambiente.

Por ello, los investigadores del MIT han creado un nuevo sistema simple, que utiliza un material que puede ser rociado o aplicado sobre las superficies que necesitan tratamiento. En concreto, este sistema recopila radiación solar, la transforma en energía térmica y distribuye el calor en toda la zona afectada, sin limitar la solución a las zonas expuestas a la luz solar.

Kripa Varanasi, uno de los autores del estudio, aseguró con motivo del anuncio de la tecnología:

Las formas convencionales de evitar la acumulación de hielo son las pulverizaciones de deshielo o la calefacción, pero esas tienen problemas (…) hay una manera de capturar ese calor y usarlo en un enfoque pasivo.

Precisamente este enfoque pasivo es el descrito en el estudio de Varanasi, cuyo equipo de trabajo llevó a cabo pruebas al aire libre y mediciones en el laboratorio para demostrar la eficacia del sistema.

Con respecto a las aplicaciones de esta tecnología, los investigadores consideran que puede ser utilizada ampliamente a nivel comercial, como incorporarla en paneles para evitar la formación de hielo en hogares, escuelas y otras edificaciones.

De momento, la tecnología no está lista para su despliegue masivo, pero el equipo de investigación continuará trabajando en el sistema con el objetivo de definir su viabilidad a largo plazo. Sin embargo, aseguran que puede ser aplicada casi de inmediato, especialmente en entornos estáticos.

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