En el interior de nuestros oídos, se acumula una sustancia que sirve de mecanismo de protección para evitar que agentes externos afecten el aparato auditivo, es lo que se conoce como la cera de los oídos.

Todas las personas producen esta cera en los oídos, sin embargo, algunas producen una mayor cantidad que otras, especialmente los ancianos, para quienes esto puede representar un problema importante.

¿Por qué se acumula cera dentro de nuestros oídos?

La cera de oídos, en realidad no es una cera, sino una sustancia llamada cerumen que retiene la suciedad, el polvo, los desechos y cualquier objeto externo que pudiese afectar nuestro aparato auditivo.

En este sentido, representa un mecanismo de protección que es producido por nuestro organismo para garantizar la limpieza y la seguridad de nuestros oídos.

Así, en la gran mayoría de las personas, este mecanismo de autolimpieza funciona a la perfección; sin embargo, es bastante frecuente que esta se acumule excesivamente en los oídos de los ancianos.

De hecho, de acuerdo a diversas investigaciones, en el 10% de los niños, el 20% de los adultos y más del 30% de los ancianos y personas con discapacidad, la cera se acumula hasta un punto tal que bloquea el canal auditivo, generando consecuencias negativas.

La acumulación excesiva de cerumen puede causar molestas consecuencias

De acuerdo a Jackie Clark, audióloga y Presidenta de la Academia Estadounidense de Audiología, la acumulación excesiva de este cerumen en los oídos puede tener consecuencias tales como pérdida de la audición o la percepción de un zumbido en los oídos. Así mismo, puede causar vértigo, aumentando el riesgo de sufrir alguna caída.

Tal como se comentó anteriormente, esto es más frecuente en las personas de edad avanzada, llegando a ocurrir hasta en dos tercios de los residentes en hogares de ancianos, por lo que representa uno de los problemas más comunes que se encuentran en las consultas de audiología.

Aún más, este problema es tan común que se han reportado gastos de aproximadamente 51 millones de dólares anuales en servicios de eliminación de cerumen, solo en los beneficiarios federales de Medicare.

En la misma línea, de acuerdo a los expertos, esto puede implicar dificultades adicionales en los pacientes diagnosticados con demencia, puesto que la perdida de la audición por el exceso de cerumen en los oídos dificulta la comunicación y empeora las conductas agresivas, además de otros comportamientos difíciles de controlar.

Lamentablemente, este problema suele pasar desapercibido; sin embargo, se ha observado que tan pronto se limpian los oídos, mejora la audición y el rendimiento cognitivo de los pacientes.

¿Cómo debe mantenerse la salud de los oídos?

De acuerdo a los expertos, la mejor manera de controlar el cerumen en los oídos es dejarlo en paz, sin embargo, es necesario prestar atención para evitar que se acumule excesivamente, especialmente en niños y ancianos.

Cuando esto ocurre, los expertos desaconsejan enfáticamente la introducción de objetos dentro del canal auditivo, incluyendo los hisopos, que deben usarse únicamente para limpiar la zona exterior de las orejas.

En este sentido, la cera de los oídos debe ser extraída por una persona con experiencia, lo que generalmente logra hacerse de forma segura después de suavizarla con agua, solución salina o gotas para los oídos, además de herramientas especialmente diseñadas para ello, como la cureta.

Referencia: Effect of cerumen impaction on hearing and cognitive functions in Japanese older adults with cognitive impairment. http://dx.doi.org/10.1111/ggi.12251

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