El divorcio es una situación muy común en cuanto a lo que los matrimonios respecta; no obstante, cuando hay hijos de por medio, los padres divorciados deben tener en cuenta una serie de consideraciones para evitar que esto afecte a los niños.

Realmente, el divorcio no tiene por qué afectar a los niños, pero eso depende de la forma en que lo afronten los padres; en cuanto a este tema, una investigación reciente encontró que los hijos de padres divorciados tienen menos probabilidades de alcanzar altos grados académicos.

Este es uno de los primeros estudios en analizar la relación entre el divorcio de los padres y la educación de postgrado de los hijos, demostrando que el 27% de los hijos de padres divorciados logran alcanzar un título de Licenciatura o grado superior, en contraposición al 50% de los hijos de padres que continúan casados.

El divorcio de los padres influye sobre el futuro académico de los hijos

La investigación fue llevada a cabo por Susan Stewart, una Profesora de Sociología de la Universidad Estatal de Iowa, quien, junto a su equipo, analizó datos recopilados por 15 años a partir de la Encuesta Longitudinal Nacional de la Juventud de 1997.

Esta encuesta realizó un seguimiento a miles de jóvenes mientras experimentaban la transición desde la escuela hasta su inserción en el mercado laboral.

De esta manera, se observó que, mientras el 50% de los hijos de padres casados alcanzan altos grados académicos, tan solo el 27% de los hijos de padres divorciados son capaces de hacerlo.

Así mismo, se observó que, en tanto el 20% de los hijos de padres que se mantienen casados continúan sus estudios profesionales, únicamente el 12% de los hijos de padres divorciados trabajan para obtener un título de postgrado.

¿Por qué los hijos de padres divorciados tienen menos probabilidades de alcanzar altos grados académicos?

Las causas de este fenómeno no son fáciles de dilucidar; sin embargo, los investigadores explican que existen dos factores clave que pudiesen dar cuenta de estos resultados.

En primer lugar, se plantea que, luego del divorcio, los recursos económicos de la familia se ven afectados, especialmente para las mujeres.

En este sentido, en ocasiones es posible que los padres dediquen parte de los recursos económicos destinados a la educación de los hijos al restablecimiento del equilibrio después del divorcio.

De hecho, se observó que casi la mitad de los hijos de padres que continúan casados pertenecen a la clase alta, con ingresos que superan los 246.500 dólares al año, en contraposición a al 29% de las familias de padres divorciados que pertenecen a esta categoría.

Otro dato interesante, que parece explicar el fenómeno, es que los padres casados tenían un mayor grado académico que los padres divorciados.

En la misma línea, se observó que los padres tenían expectativas educativas similares a las propias para sus hijos, lo que influye en su decisión en torno a continuar alcanzando grados profesionales.

¿Qué implicaciones tiene esto?

De acuerdo a la Oficina de Estadísticas Laborales, un 17% o más de los empleos en Estados Unidos requieren como mínimo el grado de maestría para contratar a los aspirantes; esto incluye diversos campos profesionales.

Teniendo esto en cuenta, el que los hijos de padres divorciados tengan una menor probabilidad de alcanzar altos grados académicos puede representar impedimentos cuando estos quieran insertarse en el mercado laboral.

Por tanto, los investigadores concluyen que el divorcio de los padres puede tener un efecto en el éxito profesional de los hijos; finalmente, se sugiere realizar nuevas investigaciones en las que se tomen en cuenta otros factores que puedan influir sobre el desempeño académico y otras áreas de desenvolvimiento de los hijos de padres divorciados.

Referencia: Parental Divorce, Social Capital, and Postbaccalaurate Educational Attainment Among Young Adults, (2018). https://doi.org/10.1177%2F0192513X18760349

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