Todos los seres humanos soñamos, incluso, algunos animales también pueden soñar; sin embargo, el mundo de los sueños continúa siendo un misterio para la mayoría de los científicos, principalmente por las dificultades metodológicas para estudiar el fenómeno.

No obstante, siguiendo los resultados de una investigación reciente, un equipo de científicos, liderados por Hiroki Ueda de Riken, se han descubierto dos genes que son de suma importancia para lograr llegar a la etapa del sueño en el que se producen los sueños.

Mecanismos moleculares del sueño

Sin estos genes, no alcanzaríamos el sueño REM, por lo que seríamos incapaces de acceder al mundo de los sueños.

El sueño se divide en dos etapas: sueño no REM y sueño REM; es en esta última fase, en la que nuestro cerebro muestra patrones de actividad similares al estado de vigilia, donde se producen los sueños.

En este sentido, el sueño es una necesidad de suma importancia para la supervivencia, de hecho, los problemas con el sueño REM se han asociado con demencia, Parkinson y otros trastornos neuropsicológicos; aún más, la falta de sueño, en líneas generales, se relaciona con un mayor riesgo de suicidio.

Interesados en conocer más sobre este proceso, Ueda y su equipo se trazaron por objetivo identificar los mecanismos moleculares responsables de los ciclos del sueño.

Gracias a investigaciones previas se sabe que la transición del sueño no REM al REM está relacionada con un neurotransmisor llamado acetilcolina.

Sin embargo, a nivel cerebral existen 16 tipos de receptores de este neurotransmisor, por lo que no quedaba claro cuáles eran los más importantes para el sueño REM.

Por tanto, los investigadores usaron la tecnología CRISPR para destruir poco a poco los genes de los receptores de acetilcolina en un grupo de ratones.

Así, en un primer momento se observó que una familia de receptores de acetilcolina, de tipo nicotínico, no tenían mucho que ver con el fenómeno, pues al destruir los genes de estos, los ratones dormían casi el mismo tiempo que los ratones del grupo control.

Por su parte, al concentrarse en los receptores muscarínicos de acetilcolina, se encontraron resultados más interesantes. Particularmente, al destruir los genes de dos receptores, llamados Chrm1 y Chm3, los investigadores notaron una disminución del sueño a 3 horas diarias.

Específicamente, se observó que se reducía el tiempo de sueño no REM, al mismo tiempo que el REM se fragmentaba. Adicional a esto, se observó que los ratones que no tenían ninguno de los receptores, habían perdido por completo el sueño REM.

Al respecto, los investigadores afirman que comprender los mecanismos específicos que controlan el sueño puede favorecer el desarrollo de tratamientos para trastornos psiquiátricos que son influidos por la falta de sueño, tal como la depresión, la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático.

En síntesis, sin los genes de los receptores Chrm1 y Chm3, sería imposible experimentar el sueño REM, lo que implica, además de no soñar, consecuencias devastadoras a nivel físico y psicológico.

En atención a esto, los investigadores concluyen que es importante continuar definiendo los mecanismos moleculares del sueño a fin de comprender su funcionamiento y desarrollar tratamientos que permitan aprovechar todos los beneficios asociados a un sueño reparador.

Referencia: Muscarinic Acetylcholine Receptors Chrm1 and Chrm3Are Essential for REM Sleep, (2018). https://doi.org/10.1016/j.celrep.2018.07.082

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