ADAB Solutions, una startup de Emiratos Árabes Unidos tiene mucho que celebrar ya que ha anunciado el lanzamiento de First Islamic Crypto Exchange (FICE), la primera casa de cambio de criptomonedas que cumple con los códigos establecidos por la ley sharía. La compañía espera ser el hilo conductor entre los más de 1,800 millones de musulmanes en el mundo y el entorno de las divisas digitales.

ADAB Solutions cree que la falta de una exchange que se rija por la ley sharía impide que un número considerable de inversores musulmanes ingrese al mercado. En vista de que falta una posición unificada sobre las criptomonedas en la comunidad, la empresa creó el Consejo Asesor de la Sharia (SAB, por sus siglas en inglés), formado por expertos independientes de la sharía internacional que garantizara que la exchange cumpla en todo momento los principios de la ley islámica.

La compañía está dispuesta a demostrar que las criptomonedas pueden ser seguras, apropiadas y confiables. Es por ello que lanzaron una oferta inicial de moneda (ICO) con la que pretender financiar FICE, así como otros proyectos entre los que destaca una caridad y un centro de medios. Están estrictamente prohibido los proyectos de apuestas, usura, servicios inmorales, estructuras piramidales y producción de bebidas alcohólicas y tabaco.

Bitstamp investiga una gran orden de venta de Bitcoin antes del desplome de su precio

Los principios de las finanzas islámicas estipulan entre otros aspectos que está prohibido el cobro de tasas de interés, así como de algún monto adicional sobre el dinero prestado. Es totalmente inaceptable para los musulmanes hacer dinero a partir del dinero ya que consideran al dinero como capital potencial más que como capital, significando que el dinero sólo se convierte en capital cuando es invertido en un negocio.

Esta iniciativa es muy diferente a lo experimentado por lo menos en Egipto, en donde las autoridades religiosas expresaron preocupación sobre Bitcoin (BTC) porque su anonimidad puede permitir la evasión fiscal, el lavado de dinero, las actividades fraudulentas y la financiación del terrorismo. En este último caso, CoinCrispy reportó sobre una plataforma para financiar a yihadistas a través de la dark web.

Más en TekCrispy