En la actualidad, los médicos realizan escaneos PET (tomografías por emisión de positrones) y punciones lumbares para diagnosticar la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, estas pruebas son costosas e invasivas. Es por eso que los investigadores están trabajando en el desarrollo de métodos no invasivos para diagnosticar la enfermedad de Alzheimer en una etapa temprana.

En este sentido, investigadores de la Universidad de Washington en San Louis informan que por medio de una prueba ocular conocida como angiografía por tomografía de coherencia ocular (OCTA, por sus siglas en inglés), es posible detectar la enfermedad de Alzheimer décadas antes de que se evidencien los primeros síntomas de la enfermedad.

Interconexión sistema nervioso central – retina

Estudios anteriores, orientados a examinar los ojos de las personas que habían muerto de la enfermedad de Alzheimer, revelaron que estas personas mostraron signos de adelgazamiento en el centro de la retina y degradación del nervio óptico.

 

Estas observaciones sugirieron una interconexión entre el sistema nervioso central y la retina, la cual puede reflejar cambios en el cerebro.

Para comprobar esta premisa, los investigadores diseñaron un estudio que involucró la participación de 30 adultos con una edad promedio de 75 años. Ninguno de los participantes mostró signos clínicos de la enfermedad de Alzheimer.

Sin embargo, la mitad de ellos presentó niveles elevados de placa amiloide en la PET o punción lumbar, un marcador que incrementa el riesgo de estas personas a eventualmente desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

En un pequeño estudio, la prueba ocular fue capaz de detectar la presencia de daño por Alzheimer en pacientes mayores sin síntomas de la enfermedad.

La prueba ocular utilizada en el estudio consiste en iluminar el ojo con un haz de luz, lo que permitió tomar una medición del espesor de la retina, así como el grosor de las fibras en el nervio óptico. En complemento, los investigadores agregaron un nuevo componente: la angiografía, la cual mostraba los patrones del flujo sanguíneo.

Menor flujo sanguíneo

Los investigadores encontraron que en los pacientes cuyas exploraciones PET y líquido cefalorraquídeo mostraron Alzheimer preclínico, el área en el centro de la retina sin vasos sanguíneos fue significativamente mayor, lo que sugiere un menor flujo sanguíneo. En contraste, los pacientes cuyas pruebas se encontraron dentro del rango típico mostraron retinas normales.

Los autores del estudio expresan la necesidad de corroborar estos resultados en muestras más grandes; no obstante, señalan que si los cambios detectados con esta prueba se pueden utilizar como marcadores para el riesgo de Alzheimer, es posible que en el futuro se pueda detectar los signos de la enfermedad mucho antes de que se presenten los síntomas, lo que serviría para diseñar estrategias de tratamiento temprano.

Referencia: Association of Preclinical Alzheimer Disease With Optical Coherence Tomographic Angiography Findings. JAMA Ophthalmology, 2018. doi:10.1001/jamaophthalmol.2018.3556

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