Cortesia: mybroadband

Aunque, muchos trollers del copyright han salido victoriosos, no siempre sucede, y de vez en cuando, las cosas van mal para ellos. Como en el caso que te contaremos ahora.

En 2016, Thomas Gonzales, fue acusado de descargar la película de Adam Sandler, The Cobbler, y ganó USD$17k el año pasado. El caso fue a la apelación y en un fallo dictado ayer por el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito, Gonzales salió victorioso nuevamente.

Gonzales, dirige un ancianato que cuenta con red WiFi abierta. Su cuenta de Comcast, que estaba conectada a la red, supuestamente se utilizó para descargar y compartir la película.

“El Tribunal emitirá una Sentencia que desestime con perjuicio el reclamo de infracción indirecta del Demandante y sin perjuicio de la demanda de infracción directa del Demandante contra el Sr. Gonzales”, escribió el Juez en ese momento.

Sin embargo, los  trolls continuaron con el caso, pero, principios de 2017, el juez de distrito Michael Simon dictaminó que los demandantes no podían reclamar una infracción directa o indirecta y debería pagar los honorarios legales de Gonzales de USD$ 17,222.

Puesto que, debido a la naturaleza abierta de la red, cualquiera podría haber llevado a cabo la infracción.

Y en esto se basaron los abogados y la Corte del Noveno Circuito para dar el fallo

Y es que de acuerdo con la Corte de EEUU, el ser propietario de una dirección IP no es garante de que hayas cometido un acto de piratería.

Dado, que la red WiFi del hogar de acogida es abierta, muchas personas pudieron acceder a la red.

En este sentido, la Corte dictaminó un nuevo fallo el día de ayer, la Jueza Margaret McKeown deja en claro que Cobbler Nevada LLC, el dueño de los derechos de autor en cuestión, no tiene ningún caso en contra de Gonzales.

En esta acción de derechos de autor, consideramos si una simple afirmación de que un demandado es el suscriptor registrado de una dirección de Protocolo de Internet (‘IP’) asociada con una actividad infractora es suficiente para declarar un reclamo por infracción directa o contributiva“, escribe el juez.

Afirmando:

Concluimos que no lo es.

El reclamo de infracción directa falla porque el estado de Gonzales como el suscriptor registrado de una dirección IP infractora, por sí solo, no crea una inferencia razonable de que él también es el infractor.

Debido a que múltiples dispositivos e individuos pueden conectarse a través de una dirección IP, simplemente identificar al suscriptor de IP resuelve solo una parte del rompecabezas. Un demandante debe alegar algo más para crear una inferencia razonable de que un suscriptor también es un infractor.

La empresa demandante Cobbler Nevada, afirmó que Gonzales había infringido directamente sus derechos o, como alternativa, contribuyó a la infracción de otra persona al no garantizar su WiFi abierta.

El tribunal de distrito, que anteriormente escuchó el caso, desestimó estas reclamaciones. El Noveno Circuito estuvo de acuerdo con la decisión.

Por su parte, el juez McKeown señala

Las razones son obvias: simplemente el establecimiento de una cuenta no significa que el suscriptor esté siquiera accediendo a Internet, y múltiples dispositivos pueden acceder a Internet bajo la misma dirección IP.

Identificar a un infractor se vuelve aún más difícil en casos como este, donde numerosas personas viven y visitan instalaciones que usan el mismo servicio de internet. Si bien reconocemos este obstáculo para nombrar al demandado correcto, esta complicación no cambia la carga del demandante para alegar alegatos fácticos que crean una inferencia razonable de que el demandado es el infractor.

Sin duda, este caso es bastante interesante, tomando en cuenta que muchas personas usan estas redes abiertas para descargar contenido sin ningún costo. Aunque, cabe destacar que hay otras alternativas para identificar de forma única a un dispositivo, como por ejemplo la dirección mac del equipo.

Este tema da mucha tela que cortar, por lo pronto te dejamos las reglas del Noveno Circuito en este enlace.

Más en TekCrispy