Los agujeros negros son algunos de los objetos más extraños y fascinantes que se encuentran en el espacio exterior. Son cuerpos de extrema densidad, con una atracción gravitacional tan fuerte que incluso la luz no puede escapar de su alcance, lo que les otorga esa particularidad de ser negros.

Albert Einstein predijo por primera vez los agujeros negros en el año 1916 con su teoría general de la relatividad. El término “agujero negro” fue acuñado en 1967 por el astrónomo estadounidense John Wheeler, y no fue sino hasta 1971 que fue descubierto el primero.

Estos extraños objetos se forman de las cenizas de las estrellas muertas. Cuando las estrellas masivas llegan al final de sus vidas, el hidrógeno que han estado fusionando en helio está casi agotado. Entonces, estas estrellas monstruosas comienzan a quemar helio, fusionando los átomos restantes en elementos aún más pesados.

Consumir combustible hasta el colapso

Cuando una estrella quema el último combustible disponible, puede colapsar o caer sobre sí misma. Para estrellas más pequeñas, hasta aproximadamente tres veces la masa del sol, el nuevo núcleo será una estrella de neutrones o una enana blanca. Pero cuando una estrella más grande se colapsa, continúa comprimiéndose y crea un agujero negro estelar.

Los agujeros negros formados por el colapso de estrellas individuales son relativamente pequeños, pero increíblemente densos. Tal objeto empaca tres veces o más la masa del sol en un diámetro de unos 15 kilómetros.

Esto provoca una gran cantidad de fuerza gravitatoria que atrae los objetos que lo rodean. De este modo, los agujeros negros absorben el polvo y el gas de la galaxia que los rodea, incorporan esta masa en sí mismos, incrementando su tamaño. Pero la enorme gravedad de un agujero negro no se limita a atraer polvo y gas, de la misma manera atrae a otros cuerpos como estrellas, e incluso otros agujeros negros.

Agujeros negros supermasivos

Sagitario A, el agujero negro supermasivo de nuestra galaxia.

Si bien los agujeros negros estelares pueblan el universo, los agujeros negros supermasivos, lo dominan. Los agujeros negros supermasivos tienen millones o incluso miles de millones de la masa del sol, pero un radio similar al de nuestra estrella. Se cree que estos agujeros negros se encuentran en el centro de casi todas las galaxias, incluida la Vía Láctea.

Los científicos no están seguros de cómo esos grandes agujeros negros se engendran. Una vez que se han formado, recogen masa del polvo y el gas que los rodea, material que es abundante en el centro de las galaxias, lo que les permite crecer hasta alcanzar tamaños enormes.

Se cree mayormente que los agujeros negros supermasivos pueden ser el resultado de la fusión de cientos o miles de pequeños agujeros negros. Otros especialistas proponen que las grandes nubes de gas también podrían ser responsables de su formación, colapsando juntas y acrecentando rápidamente la masa. Una tercera opción es el colapso de un grupo estelar, es decir, un grupo de estrellas colapsando todas juntas.

Referencia: What Is a Black Hole? NASA Educational Technology Services. https://goo.gl/apQzb3

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