Bonner y Butte, Montana, son el hogar de dos de las instalaciones de minería de Bitcoin más grandes de Norteamérica y el mundo, además de estar sujetas a la mayor productora de energía del Estado, la planta de poder de Colstrip, que será cerrada pronto.

La minería de Bitcoin se ha vuelto algo con bastante potencial para la economía del estado, por lo que el cierre de la planta generó gran preocupación en el Senador Steve Daines, uno de sus representantes en el congreso.

“Conforme aumenta la demanda de minería de Bitcoin y el suministro de energía eléctrica barata y confiable de la generación de carbón disminuye, esto podría representar una amenaza a la expansión de la generación de Bitcoin e incluso una amenaza mayor al suministro de energía y precios en Montana”, comentó durante una reunión del comité de energía y recursos naturales.

Así, el Senador Danies explicó con preocupación que el cierre de la planta, a llevarse a cabo en menos de 10 años, podría representar el fin de la minería de criptomonedas en todo el estado de Montana.

Vale recordar que el verano pasado, un gobernador anunció que casi otorgaría casi medio millón de dólares para garantizar el éxito del proyecto de minería Project Spokane, buscando generar y capacitar empleados.

Por otra parte, la instalación de minería de Bonner está teniendo tanto éxito, que se espera que su poder de procesamiento aumente de los 12,000 a los 55,000 rigs. Este negocio puede prosperar en Montana gracias no sólo a su clima político de apertura, sino a sus temperaturas naturales. Los mineros prefieren áreas más frías para que las máquinas funcionen adecuadamente reduciendo los costos por regular la temperatura. Por último, la energía a bajo costo también es un factor beneficial.

En febrero de este año, el estado habría conseguido acuerdos con otro contratista de minería. En los últimos dos años, Montana habría prometido decenas de millones de dólares a mineros de varias comunidades.