Ha habido cinco eventos de extinción en masa en la historia de la Tierra. El más destructivo, conocido como la extinción masiva del Pérmico-Triásico, ocurrió hace unos 250 millones de años y arrasó con el 96 por ciento de las especies marinas y el 70 por ciento de las especies terrestres.

Los resultados de un nuevo estudio realizado por un equipo internacional de geocientíficos, podrían ayudar a explicar la fuerza impulsora detrás del evento de extinción masiva más grande en la historia de la Tierra.

Prolongada erupción volcánica

El evento, también conocido como la Gran Muerte, ocurrió cuando una erupción volcánica masiva en lo que hoy es la provincia rusa de Siberia, acabó con casi el 90 por ciento de toda la vida en el planeta. Los geólogos llaman a este evento como erupción de los basaltos de inundación de Siberia.

El estudio presentó evidencia de que la prolongada erupción volcánica de casi un millón de años, inundó la atmósfera de la Tierra con halógenos que agotaron la capa de ozono, contribuyendo a condiciones que hicieron imposible la supervivencia de la mayoría de los seres vivos.

Debido a que la erupción de los basaltos de inundación de Siberia coincidió con el comienzo del evento de extinción masiva del Pérmico-Triásico, los investigadores se dieron cuenta de cuán importante fue esta erupción en la cadena de eventos que acabó con la gran mayoría de la vida en la Tierra.

Gran concentración de halógenos

Al analizar los xenolitos de la litosfera de la Tierra, secciones de roca ubicados entre la corteza y el manto que llegó a la superficie durante una erupción en la región de los basaltos de inundación de Siberia, los investigadores encontraron que había una concentración extraordinariamente alta de halógenos, como el bromo, el yodo y el cloro, almacenados en el magma.

El investigador Michael W. Broadley, afiliado a la Escuela Ciencias de la Tierra y Medio Ambiente de la Universidad de Manchester y coautor del estudio, explicó:

“Concluimos que el gran reservorio de halógenos que se almacenaba en la litosfera siberiana se envió a la atmósfera terrestre durante la explosión volcánica, destruyendo efectivamente la capa de ozono en el momento y contribuyendo a la extinción masiva.”

Esta nueva idea encaja perfectamente con lo que ya se conocía acerca de la extinción del Pérmico-Triásico, en la cual la erupción de los basaltos de inundación de Siberia desencadenó consecuencias en todo el mundo que llevaron a que las plantas y los animales murieran lentamente.

Referencia: End-Permian extinction amplified by plume-induced release of recycled lithospheric volátiles. Nature Geoscience, 2018. https://doi.org/10.1038/s41561-018-0215-4