Desde la antigüedad, la humanidad se ha preguntado qué es lo que nos diferencia del resto de los animales, especialmente a nivel cerebral; esta pregunta sigue siendo una de las más difíciles de responder, incluso para los científicos.

En este sentido, aún no se sabe a ciencia cierta qué es lo que hace tan especial al cerebro humano. Al respecto, de acuerdo a Ed Lein, un investigador del Instituto Allen para las Ciencias del Cerebro, el primer paso es estudiar las diferencias en torno a las células y sus conexiones.

Sobre este tema, gracias a una investigación dirigida por Lein, junto a su colega Gábor Tamás, un Neurocientíficos de la Universidad de Szeged, en Hungría, se ha descubierto un nuevo tipo de célula cerebral humana que no ha sido observada en otras especies.

Neuronas de rosa mosqueta

Así se ven las neuronas de rosa mosqueta. Créditos: TAMAS LAB/UNIVERSITY OF SZEGED

Las células descubiertas fueron llamadas neuronas de rosa mosqueta, en atención a su peculiar forma: el paquete denso que el axón de cada neurona forma alrededor de su centro se ve como una rosa luego de que se han desprendido sus pétalos.

Asimismo, estas neuronas pertenecen a una clase de células cerebrales denominadas como neuronas inhibitorias, pues su función es frenar la actividad de otras neuronas en el cerebro.

De acuerdo a los investigadores, hasta el momento, este nuevo tipo de neuronas parece ser exclusiva de los seres humanos.

Así se descubrieron las neuronas de rosa mosqueta

Las neuronas de rosa mosqueta fueron descubiertas en muestras de tejido cerebral postmortem donadas de dos hombres de 50 años.

Específicamente, se encontraron en secciones de la capa superior de la corteza cerebral, la región más externa del cerebro humano que es responsable de la conciencia y de otras funciones que se considera únicas de la especie humana.

De hecho, la corteza cerebral humana es mucho más grande y compleja que la de otros animales.

En la misma línea, se descubrió que las neuronas de rosa mosqueta se encargan de activar un conjunto único de genes, es decir, una firma genética que no se ha observado en ningún tipo de célula cerebral de ratones estudiada.

Adicionalmente, si bien aún no han sido estudiadas por completo todas las funciones que cumplen estas células, se observó que estas neuronas forman sinapsis con otras células ubicadas en una parte distinta de la corteza cerebral, llamada neuronas piramidales.

¿Qué implica este descubrimiento?

Imagen de una neurona de rosa mosqueta. Créditos: TAMAS LAB/UNIVERSITY OF SZEGED.

Lo que parece ser único de las neuronas de rosa mosqueta es que solo se unen a una parte específica de otras células, lo que parece indicar que pudiesen estar controlando el flujo de información de una manera muy especializada.

Para explicar esto, los investigadores comparan la función de estas neuronas con los frenos de un automóvil; es decir, las neuronas inhibidoras funcionan como un freno, solo que, las neuronas de rosa mosqueta funcionan como si los frenos de un automóvil hicieran que este se detuviera únicamente en lugares específicos del camino.

En otras palabras, las neuronas de rosa mosqueta tienen como función frenar la actividad cerebral de procesos específicos del cerebro humano.

En vista de esto, los investigadores se proponen a futuro buscar este tipo de neuronas en otras partes del cerebro y explorar su rol en los trastornos cerebrales.

Finalmente, vale acotar que estos resultados ponen en tela de duda la idoneidad del uso del ratón de laboratorio como modelo experimental para los humanos, pues la ausencia de este tipo de neuronas en el cerebro de los ratones plantea una diferencia que pudiese ser importante a la hora de estudiar enfermedades humanas, especialmente las de tipo neurológicas.

Referencia: Transcriptomic and morphophysiological evidence for a specialized human cortical GABAergic cell type, (2018). https://doi.org/10.1038/s41593-018-0205-2

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