Luego de haber revelado el nombre del servicio de streaming de Disney a principios de este mes, el director ejecutivo de la compañía, Bob Iger compartió nuevos detalles sobre el mismo, describiéndolo como “la prioridad más grande de la compañía durante 2019”.

Disney Play, como se llamará la nueva plataforma de streaming, apunta a ser un nuevo competidor de Netflix, en el que se ofrecerán todos los títulos originales de la compañía, desde los clásicos hasta las películas que aún están en producción, como la serie de live-actions que están en desarrollo.

Como ya mencionamos antes, el servicio ofrecería mucho menos contenido del que ofrece Netflix, pero, tal como especificara Bob Iger a principios de agosto, el costo también será mucho menor.

Igualmente, sabemos que tras completarse la compra de Fox, 60% de Hulu pasará a formar parte de la compañía, pero aun así, mantendrán la plataforma separada de Disney Play.

Netflix marca la pauta

En un exhaustivo reporte de Variety, las compañías de televisión han tenido que moverse para seguirle el ritmo al gigante del streaming. Al respecto, Ted Sarandos, jefe de contenido de Netflix, comentó que la compañía estaba segura de que el esquema ‘directo al consumidor’ es un gran modelo y que sus consumidores la mantendrían en un alto estándar.

Además de Neflix, Hulu y Amazon también se han perfilado dentro de la industria del streaming con series con gran recepción como ‘The Handmaid’s Tale’.

Por su parte, las cadenas de televisión tradicional como CBS o NBC tienen sus propios servicios de streaming y otros canales líderes en programación, como HBO, también están trabajando por darle pelea a Netflix.

Calidad sobre cantidad

Los ambiciosos planes de Disney llamaron la atención de los analistas financieros, quienes se han preguntado cómo planean pagar por este servicio, dado el alto nivel de endeudamiento de la compañía para comprar Fox.

Además, han fijado como meta una recaudación de dos mil millones de dólares luego de dos años de la adquisición y cancelar la deuda en su totalidad.

Todas estas preguntas han forzado a Iger a presentar una especie de plano sobre Disney Plan y asegura que la compañía no tiene intenciones de tratar de igualar el tsunami de contenido original que Netflix presenta a la fecha, ni tampoco tratará de colocar películas propiedad de Disney y Fox que ya están en otras plataformas de streaming y en contratos internacionales.

Hacerlo sería logísticamente muy difícil, como ya se ha podido ver con la intención de Disney de recuperar los derechos de las películas de ‘Star Wars’ que le pertenecen a la cadena Turner.

Diez películas forman parte del trato que se extenderá hasta 2022, así que tendrán que enfocarse en las últimas películas producidas recientemente y en los proyectos originales anunciados.

“Vamos a caminar antes de correr en lo que se refiere al volumen de contenido”, dijo Bob Iger sobre el servicio.

Aun así, Disney cuenta con la exclusividad de las películas de Marvel –que han superado récords en taquilla–, Pixar y Lucasfilm, por lo que Iger comenta: “Tenemos el lujo de programar este producto con shows de esas marcas o derivados de esas marcas, que obviamente crea una demanda y nos da la habilidad de no estar necesariamente en el juego de la cantidad, sino en el de la calidad”.

El analista financiero Todd Juenger estima que la compañía requiere al menos 40 millones de suscriptores, pagando seis dólares al mes para que el servicio no fracase. Agrega, además, que Disney tendrá que invertir grandes sumas de dinero, nos solo para programación y para el mercadeo, sino también para costos de infraestructura como servicio al cliente y procesamiento de pagos.

Sin duda que Disney aspira muy alto con el nuevo servicio de streaming, pero también lo han estado haciendo otras compañías para poder mantenerse a la par con Netflix, una empresa que definitivamente cambió las reglas del juego de la televisión.