Los bots o trolls rusos no solo han saboteado el discurso político de los Estados Unidos en redes sociales. Un nuevo estudio reveló que también se han inmiscuido en temas de salud como el uso de las vacunas, un tema que ha sido blanco de polémicas desde hace años en el país.

El informe realizado por científicos de la Universidad George Washington, evidencia que numerosos bots difundieron información falsa en Twitter para sembrar la división entre la población, además de distribuir contenido malicioso antes y durante de las elecciones presidenciales de los Estados Unidos.

Para la investigación se recogió una muestra de 1.700.000 tweets recolectados entre julio de 2014 y septiembre de 2017. Para identificar a los bots, los investigadores compararon la cantidad de tweets publicados por usuarios normales y la de los bots y trolls.

Trolls antivacunas

El discurso del movimiento antivacunas resalta las vacunas como un peligro para la población, pues destacan más los riesgos que los beneficios. Desde que en 1998 el investigador británico Andrew Wakefield asociara la vacuna contra el sarampión, rubeola y la parotiditis, con la aparición del Autismo en los niños, un gran sector de la población estadounidense le hizo la cruz a las vacunas, hasta que se demostró que el estudio era fraudulento.

Sin embargo, con el surgimiento de las redes sociales, el debate volvió a encenderse y las opiniones a favor normalmente se basan en información y mitos falsos relacionados a las vacunas.

Según el estudio, fueron varias las cuentas relacionadas con los mismos trolls rusos que interfirieron en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, además de bots de mercadeo y malware, que twitteaban sobre vacunas.

“Estos trolls parecen haber utilizado la vacunación como tema divisivo, promoviendo la discordia en la sociedad estadounidense”, dijo Mark Dredze, uno de los autores del estudio.

David Broniatowski, profesor asistente de la Escuela de Ingeniería y Ciencia Aplicada en la Universidad George Washington, apunta que muchos de los tweets antivacunas son escritos por cuentas de procedencia desconocida y que “si bien es casi imposible saber exactamente cuántos tweets fueron generados por estos trolls y bots, nuestros hallazgos sugieren que una porción significativa del discurso en línea sobre las vacunas podría ser generada por actores maliciosos con un rango de agendas ocultas”.

Los científicos hallaron que las cuentas de trolls identificadas como controladas por la Agencia de Investigación de Internet, una granja de trolles respaldada por el gobierno ruso, fueron responsables de la mayoría del contenido bajo la etiqueta #VaccinateUS (Vacunar a los Estados Unidos).

Incluso, algunos de estos tweets utilizaron etiquetas asociadas al estudio fraudulento de Wakefield, como #Vaxxed y #CDCWhistleblower.

Crear pánico entre la sociedad

Al corroer la confianza de la sociedad en las vacunas, la exposición al riesgo de contagiarse con una enfermedad infecciosa se hace mayor. “Los virus no respetan las fronteras nacionales”, añadió Dredze.

El estudio surgió a raíz de la mayor epidemia de sarampión que Europa enfrenta desde hace décadas, que se le atribuye parcialmente a la caída de las tasas de vacunación. Mientras que en Estados Unidos las cifras de niños vacunados por razones no médicas también ha repuntado en los últimos años.

“La vasta mayoría de los estadounidenses creen que las vacunas son seguras y efectivas, pero al ver Twitter, da la impresión de que hay mucho debate”, apunta David Broniatowski.

Según los investigadores, los tweets de estos trolls están relacionados con comentarios sobre Dios, raza, clase y otros temas controversiales como la legitimidad del gobierno estadounidense.