Proliferando en los claros del bosque lluvioso, a lo largo de líneas de arroyos y pequeños senderos, la planta Gympie-Gympie (Laportea moroides), también llamada árbol de la quemadura, ha sido un peligro para los técnicos forestales, topógrafos, trabajadores del campo y excursionistas.

La planta Gympie-Gympie, que pertenece a la familia de la ortiga, tiene hojas anchas y planas en forma de corazón, que se elevan sobre una serie de tallos sorprendentemente delicados. Puede llegar a tener una altura que no supera 1,2 metros. Pero a pesar de su común apariencia, se dice que esta planta es la más venenosa del mundo.

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Una planta de temer

A excepción de las raíces, toda la superficie de la planta está cubierta de una fina pelusa con punta de sílice, que actúan como una aguja hipodérmica e inyectan una fuerte neurotoxina.

Una mirada cercana a los pelos tóxicos de al Gympie-Gympie

El compuesto principal responsable del dolor extremo causado por la planta Gympie-Gympie se conoce como moroidina, un octapéptido bicíclico que también se encuentra en los tricromos huecos y punzantes de la ortiga (urtica dioica).

El contacto con los tallos y las hojas de esta planta se considera una mala idea, ya que produce una sensación de ardor extremadamente dolorosa e insoportable que con frecuencia requiere atención médica urgente y puede causar la muerte en perros, caballos y  humanos.

Dolor incomparable

Quienes han sufrido la desafortunada experiencia de sentir los efectos de la planta, manifiestan que el dolor inicial no es muy fuerte. Desafortunadamente, los síntomas se agravan rápidamente y producen dolor que se describe como uno de los peores que el ser humano puede experimentar en la vida.

La piel se pone roja e hinchada, los ojos y la nariz se vuelven acuosos, y se llega a experimentar dificultades para respirar; eso sin dejar de lado el hecho que el dolor insoportable que puede durar meses.

A excepción de las raíces, toda la superficie de la planta está cubierta por estos pelos venenosos.

Pero su efecto nocivo no se limita al contacto, pues constantemente desprende sus tóxicos pelos, los cuales se desplazan en el área haciendo que el sólo hecho de acercase provoque los dolorosos síntomas.

Un fuerte neurotóxico

La toxina del Gympie-Gympie hace que el sistema linfático entre en una sobrecarga. La garganta, las axilas y la ingle de la persona afectada se hinchan y caen sobre el dolor a medida que los ganglios linfáticos se expanden.

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Resulta curioso que el dolor producido por la “picadura” de esta planta puede persistir durante semanas, incluso meses, y puede reaparecer en algunos puntos después de la exposición original. Parece que esta recurrencia puede estar relacionada con un trauma mecánico en el área previamente afectada, así como también con la exposición al frío.

Su hábitat está limitado a unos pocos parches de selva baja alrededor de Queensland en Australia, las islas Maluku e Indonesia.

Referencias:

Growth dynamics and leaf quality of the stinging trees Dendrocnide moroides and Dendrocnide cordifolia (Family Urticaceae) in Australian tropical rainforest: implications for herbivores. Australian Journal of Botany, 2000. https://doi.org/10.1071/BT98006

Pain‐producing substances from the stinging bush Laportea moroides. Australian Journal of Experimental Biology and Medical Science, 1957. https://doi.org/10.1038/icb.1957.41

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