Hacer ejercicio mientras se escucha música puede hacer que esta actividad sea mucho más divertida; de hecho, hay personas que no pueden hacer ejercicios sin escuchar música.

Al respecto, de acuerdo a una investigación reciente, la música ayuda a las personas a lidiar con las sensaciones de fatiga cuando hacen ejercicio físico; aún más, se observó que, al escuchar música mientras se entrena, se activa una estructura cerebral que favorece el afrontamiento al cansancio.

La música nos permite sobrellevar el cansancio

La investigación estuvo a cargo de Marcelo Bigliassi, de la Universidad Brunel, en Londres. En este sentido, participaron voluntariamente 19 adultos sanos, quienes se ejercitaron usando anillos de amarre para fortalecer los músculos de la mano, mientras escuchaban música.

Específicamente, los participantes realizaron 30 series, de 10 minutos cada una, de estos ejercicios, en algunas de las cuales escuchaban la canción “I Heard It Through The Grapevine”, de Creedence Clearwater Revival.

Al mismo tiempo, se evaluaba la actividad cerebral de los participantes mediante técnicas tales como la espectroscopia infrarroja funcional, el electroencefalograma y la resonancia magnética funcional.

De esta manera, se observó que escuchar música mientras se realiza ejercicio físico se asocia con una mayor sensación de euforia, acompañada de pensamientos que no se relacionan con la tarea.

Así mismo, durante la tarea experimental, se observó una activación en la circunvolución frontal inferior izquierda del cerebro, la cual representa el centro de integración sensorial, encargado de procesar información de los sentidos, proveniente tanto de fuentes internas como externas, como por ejemplo, la música y la sensación de cansancio por el ejercicio.

En otras palabras, los investigadores descubrieron que el aumento de la activación en esta zona del cerebro se correlaciona de forma negativa con las sensaciones asociadas a la fatiga, es decir que, en la medida en que se activa la estructura, se experimenta menos cansancio.

Teniendo esto en cuenta, los científicos sugieren que la música es un estímulo auditivo muy poderoso que puede ayudar a calmar las sensaciones corporales desagradables, tales como el cansancio relacionado al ejercicio físico.

Sin embargo, no todo es color de rosa

Si dependemos de la música, poco a poco seremos incapaces de lidiar con el cansancio.

Si bien estos resultados pueden tener importantes implicaciones prácticas, especialmente en campos de estudio aplicados al deporte y el ejercicio físico, los investigadores sugieren que esto puede ser un fenómeno preocupante.

En este sentido, Bigliassi afirma que, como seres humanos, constantemente tratamos de escapar de la realidad, especialmente ante sensaciones desagradables y de dolor, lo que puede desencadenar una forma peculiar de dependencia a ciertos estímulos como la música.

Más aun, el uso excesivo e innecesario de estímulos auditivos y visuales, puede desencadenar que las próximas generaciones no sepan lidiar o tolerar los síntomas de fatiga relacionados al ejercicio en ausencia de música.

Por tanto, la invitación es a usar moderadamente estos estímulos en tanto se aprenden a desarrollar estrategias para sobrellevar las incómodas sensaciones asociadas a la fatiga, ya que es importante aprender a escuchar nuestros cuerpos para respetar nuestras limitaciones biomecánicas y fisiológicas.

Referencia: Cerebral effects of music during isometric exercise: An fMRI study, (2018). https://doi.org/10.1016/j.ijpsycho.2018.07.475