Petro Maduro Venezuela Criptomoneda

El pasado 22 de agosto, el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, presidido por el izquierdista Nicolás Maduro Moros, publicó en Gaceta Oficial los precios de los 25 productos de la canasta alimentaria básica en función de la supuesta criptomoneda nacional, el Petro (PTR), activo digital cuya emisión sigue pendiente.

Según el pronunciamiento oficial de la Gaceta extraordinaria número 6,397; los precios de estos productos fueron discutidos en consenso entre el gabinete del Presidente y las 35 empresas vinculadas a los sectores de producción, distribución y comercialización de los mismos.

En este sentido, los valores son expresados tanto en petros, como en Bolívares Soberanos, nueva unidad de cuenta vigente desde el pasado lunes en el país caribeño, tras la remoción de 5 ceros y devaluación de la antigua moneda, el Bolívar Soberano.

Además, la Gaceta Oficial establece que, de no cumplirse con los lineamientos del valor señalado para los productos de la canasta básica, los perpetradores se enfrentarán a sanciones establecidas en la legislatura venezolana.

De esta forma, el gobierno de Nicolás Maduro oficializa las medidas señaladas el 13 de este mes, cuando se declaró a la criptomoneda petro como la nueva unidad de cuenta del país en aras de combatir la hiper inflación que ha azotado a la nación caribeña tras las políticas económicas instauradas por Hugo Chávez, su predecesor, y profundizadas durante su gobierno.

Asimismo, el gobierno de Maduro anunció que el salario mínimo de los venezolanos estaría anclado al petro, en un llamado “Programa de recuperación, crecimiento y prosperidad económica”.

Esto significa que los salarios de los venezolanos se encontrarán vinculados directamente al valor del criptoactivo aún por emitirse. Según el valor fijado arbitrariamente por el Ejecutivo Nacional, cada token de PTR equivaldría a 3,600 Bolívares Soberanos, y el salario mínimo se establecería en 0.5 PTR, es decir, 1,800 Bolívares Soberanos. Esto representa un aumento de casi 3500% del salario de los venezolanos, lo que promete incrementar la profunda crisis económica en la que se ve sumida el país.