En las primeras etapas de nuestro desarrollo, convivimos codo a codo con otros representantes de la raza humana que luego se extinguieron, como los reconocidos neandertales y los misteriosos denisovanos.

Se sabía que estos primeros humanos lucharon y compitieron por imponer su dominación; ahora un estudio genético revela que además de rivalizar, estos homínidos también se cruzaron.

Aunque se ha especulado desde hace mucho tiempo que los neandertales y los denisovanos se aparearon, debido a que su ADN se encuentra intercalado en el material genético del humano moderno, no se ha encontrado evidencia directa que soporte esta hibridación.

Hibridación revelada

Al secuenciar el genoma de un hueso de homínido hallado en una cueva de Siberia, investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva han descubierto un descendiente directo de un neandertal y un denisovano.

Los neandertales eran muy parecidos a nosotros, pero más robustos, más fuertes y probablemente más peludos. Habitaron Europa mucho antes que los humanos modernos, y su rango se extendía al sudoeste y al norte de Asia, llegando hasta Siberia.

De los denisovanos, se sabe que vivieron en la misma época desde Siberia hasta el sudeste asiático, aunque no sabemos mucho sobre ellos, ya que la evidencia disponible de su existencia se limita a algunos dientes y fragmentos de huesos.

Ambas especies desaparecieron hace unos 40.000 años.

Primera generación

El descubrimiento se determinó realizando análisis de ADN en un fragmento de hueso cuya antigüedad se ha estimado en aproximadamente 90.000 años.

El análisis determinó que el fósil óseo perteneció a una niña de 11 a 13 años; pero fueron los padres de esta niña lo que resultó llamativo; las cantidades similares de ADN revelaron que la madre era neandertal y el padre denisovano.

Esto indica que la niña era un híbrido de primera generación de las dos subespecies.

Al estudiar el genoma de este individuo, los investigadores pudieron aprender más sobre los padres. Inesperadamente, la madre resultó ser de una distante población neandertal de Europa occidental, lo que sugiere que las migraciones de neandertales entre Eurasia oriental y occidental ocurrieron decenas de miles de años antes de que la especie desapareciera.

En el lado del árbol genealógico del padre, el denisovano aparentemente tenía al menos un antepasado neandertal, mostrando que las dos especies se deben haber encontrado en el pasado y que estos cruces entre las especies fueron más frecuentes de lo que hasta ahora se ha asumido.

Los investigadores señalan que el descubrimiento de un híbrido de especies humanas tan único sería astronómicamente improbable si no fuera frecuente que los dos grupos de homínidos se cruzaran. Dado que sólo se han encontrado restos de cuatro individuos de denisovanos, es sorprendente que entre esos individuos haya un híbrido de primera generación.

Referencia: The genome of the offspring of a Neanderthal mother and a Denisovan father. Nature, 2018. https://doi.org/10.1038/s41586-018-0455-x

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