El fabricante de coches Ford ha anunciado un retiro significativo de los cables de carga que fueron entregados junto a 50,000 de sus coches eléctricos vendidos entre el año 2011 y el 2015. La razón de esta medida, según la compañía, es el riesgo de sobrecalentamiento en estos cables, lo que podría ocasionar un posible incendio del coche.

Al parecer, esta decisión y evidentemente, los cables afectados pondrían en riesgo al Ford Focus Electric, el Ford Fusion Energy y el C-MAX Energi, todos ellos lanzados entre 2012 y 2015. La empresa listó los coches afectados de la siguiente manera:

  • Coches Ford Focus Electric 2012-15, fabricados en la planta de ensamblaje de Michigan, del 15 de septiembre de 2011 al 14 de marzo de 2015.
  • Coches Ford Fusion Energi 2013-15, fabricados en la planta de ensamblaje de Hermosillo, del 4 de septiembre de 2012 hasta el 5 de marzo de 2015.
  • Coches Ford C-MAX Energi 2013-15, fabricados en la planta de ensamblaje de Michigan, del 13 de abril de 2012 al 14 de marzo de 2015.

Según la compañía, los usuarios afectados recibirán una notificación por correo electrónico, y se les asignará un nuevo cable de carga de 120 voltios en un distribuidor autorizado. En este sentido, los nuevos cables incluirán un ‘termistor’ que identificará las condiciones de sobrecalentamiento en la interfaz del enchufe o salida, para que los usuarios suspendan la carga hasta que la temperatura disminuya a un nivel adecuado.

Asimismo, Ford les enviará a los propietarios de los coches afectados un recordatorio sobre las salidas de pared apropiadas para estos enchufes, a fin de evitar sobrecargas o explosiones. De hecho, la firma asegura que ha sido informada sobre algunos casos de incendios, pero se negó a ofrecer detalles sobre cuántos exactamente o cuál fue la naturaleza de los mismos. Hasta el momento, Ford ha vendido al menos 100,000 de los coches afectados mencionados anteriormente.