Las redes sociales han permitido eliminar fronteras digitales y acercar a más personas en todas partes del mundo, sin embargo, también se ha convertido en un espacio sin límites en el que convergen personas con ideas extremadamente radicales sobre temas como el racismo y la xenofobia, tan presentes en este siglo XXI.

Investigadores de la Universidad de Princeton y de la Universidad de Warwick decidieron estudiar el nexo entre las redes sociales y crímenes de odio utilizando datos de Facebook, específicamente en Alemania, país que ha recibido la mayor ola de inmigrantes de los últimos años.

Según los resultados del estudio realizado por los autores Karsten Müller y Carlo Schwarz, “las redes sociales pueden actuar como un mecanismo de propagación entre el discurso de odio en línea y crímenes de violencia en la vida real”.

Entre las cifras destacadas en la investigación, entre enero 2015 y principios de 2017 se produjeron alrededor de 3.300 incidentes anti-refugiados, incluyendo 750 casos de incendios provocados a los refugios de los inmigrantes y asaltos, según cifras de la organización no gubernamental Amadeu Antonio Stiftung.

Relación entre redes sociales y crímenes de odio

Müller y Schwarz estudiaron la página de Facebook del partido de ultraderecha Alternative für Deutschland (AfD), con más de 400 mil ‘me gusta’, una cifra mucho más alta que los demás partidos políticos alemanes, incluso el del actual gobierno de Angela Merkel, la Unión Demócrata Cristiana, con poco más de 181 mil ‘me gusta’.

En contraste con otros partidos, el AfD permite que las personas publiquen comentarios directamente en su muro y no prohíben comentarios racistas, discriminantes o de odio. Además, tiene muchas más publicaciones –y es más activo– que el resto de los partidos con presencia en Facebook.

Los investigadores descubrieron este nexo entre las redes sociales y crímenes de odio tiene una mayor influencia en ciudades o regiones en las que la exposición a Facebook es mayor.

En el caso del estudio, el sentimiento antirefugiados tiene efectos particularmente fuertes en áreas en las que los usuarios AfD presentan un nivel de enganche más alto.

Como caso de estudio, toman a las ciudades de Frankfurt y Dresde para representar la hipótesis. En el caso de Dresde, una ciudad menos poblada que Frankfurt, un efecto estimado de un número típico de publicaciones antirefugiados en el muro del AfD es de 0,029 ataques por cada 10 mil refugiados.

En cambio, en Frankfurt, la ciudad más poblada de Alemania, es de 0.02 ataques por cada 10 mil refugiados. “Este cambio en los compartidos entre usuarios de ultraderecha en redes sociales implica un aumento de 35% en los ataques a inmigrantes”, según resaltan en el estudio.

Conclusión del estudio

De acuerdo con Müller y Schwarz, el hallazgo de la investigación “sugiere que las redes sociales no solo se han convertido en un suelo fértil para la difusión de ideas de odio, sino que también motiva acciones en la vida real”.

También recomiendan a las personas que elaboran políticas que no ignoren el discurso de odio en línea por su capacidad de influir en comportamientos violentos.

Una diputada del partido La Izquierda en Alemania, Ulla Jelpke,  comentó a principios de año que la alta cifra de ataques a los inmigrantes refleja “un sentimiento agresivo en el país”, promovido por grupos de derecha y conservadores como AfD.

Xenofobia y racismo en América Latina

En América Latina los movimientos migratorios tienen su propia historia de largo kilometraje, dado su historial de dictaduras y guerras civiles. Tampoco han faltado la xenofobia y el racismo, de hecho, están a la orden del día.

Esto se ha podido comprobar recientemente con los ataques que han vivido los inmigrantes venezolanos y nicaragüenses que buscan mejores oportunidades en otras latitudes distintas a las de sus revueltos países.

A mediados de agosto, un grupo de 1.200 inmigrantes venezolanos fue atacado por habitantes de Paracaima en la frontera entre Brasil y Venezuela, que forzó al grupo a regresar a su país entre insultos y gritos xenófobos.

Campamento de venezolanos, luego de ser destruido por los habitantes de Pacaraima.

También les incendiaron el campamento en el que estaban establecidos, en el que se encontraban todas sus pertenencias, algunas de alto valor como el pasaporte, el documento de identidad que les permite ingresar a otros países.

Por otra parte, ciudadanos nicaragüenses fueron atacados por un grupo de costarricenses en San José de Costa Rica, quienes les arrojaron objetos y los acusaron de “arrebatarles los empleos y de los actos de violencia cometidos en las comunidades donde viven”.

Grupo de manifestantes costarricenses contra inmigrantes de Nicaragua.

Tristemente, según apunta el profesor de Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad de Florida, Eduardo Gamarra, “la xenofobia y el racismo siempre han hecho que el extranjero no se sienta bien, que no pertenece”.

Efectos temporales de la xenofobia en redes sociales

En el caso de las redes sociales, estos movimientos tienden a volverse masivos por ser un tema que genera ira en las personas, que es una emoción que motiva a actuar, aunque su efecto es temporal.

Según los autores del estudio, estos efectos no se ven reflejados en las tasas de conversión de partidos como la AfD, pues en comparación, la interacción con las publicaciones sobre refugiados con los votos del partido en las elecciones federales de 2017 no son estadísticamente significantes.

Es decir, de acuerdo con los investigadores, el hecho de que una persona apoye el discurso y las acciones antirefugiados, no se traduce necesariamente en que apoye al partido como fuerza política.