En los últimos meses, el bitcoin (BTC) no sólo ha impulsado ganancias o pérdidas, sino una ola de criticismo, y uno de los temas más recurrentes tiene relación a la cantidad de energía que consume la minería de criptomonedas.

Tras la publicación de un artículo en Forbes, una investigadora e ingeniera eléctrica refutó las alegaciones que el ‘talón de Aquiles’ del bitcoin es su consumo eléctrico, alegando que se debería replantear dicho enfoque.

Tan sólo hablar del consumo de energía no es adecuado o, más bien, le otorga al proceso de producción un sentido negativo. Por ello hay que recordar un punto que muchos parecen olvidar: el hecho que la “producción de energía puede incrementar, mientras se mantiene el mínimo impacto al medio ambiente”, y esto es un logro que la minería de bitcoins ha alcanzado.

Pese a que puede sonar contradictorio respecto a las estadísticas que indican que la producción de un sólo bitcoin requiere 90% de electricidad, que al año se traduce en un gasto de 30 Tera vatios por hora; si bien esto es cierto, también es verdad que estas cifras no llegan ni a la mitad del consumo energético que implican los bancos, por ejemplo, que escala a los 100 Tera vatios por hora al año.

De ahí que surjan preguntas como: ¿si el consumo de electricidad de la minería de BTC está incrementando, lo mismo aplicaría para el consumo de carbono?

De hecho, muchos mineros, hoy en día, prefieren localizar sus centros de operaciones en territorios con bajos índices de gastos energéticos, como al norte del Pacífico o incluso en algunas regiones europeas, como Islandia, en donde las corporaciones se respaldan en energía renovable.

Gracias a estos factores, los no conocedores de la industria no deberían prejuzgar tan rápidamente al bitcoin como ‘el chico malo’. “Es injusto decir que el BTC sólo consume una alta energía, sin mencionar a otras tecnologías emergentes que también lo hacen y en mayor escala”, comentó la investigadora.

Es vital entender, primero que nada, que “la producción de carbono de la minería del bitcoin en ciertas ciudades está aumentando la carga de contaminación ambiental”, destacó Forbes. Es distinto minar en China o la India, que ya de por si tienen un excesivo consumo energético y carga medioambiental, a minar en una ciudad más limpia y que contribuye con la preservación de los recursos.

De igual forma, el consumo de energía en general está aumentando a nivel internacional y las estimaciones indican que dentro de unas décadas llegará a un 28% más, gracias a la suma de todas las actividades comerciales y sociales y no sólo del sector descentralizado.