Los seres humanos y casi todos los organismos vivos, tenemos un reloj biológico que se corresponde con un mecanismo interno que controla los ritmos biológicos de los seres vivos, tales como el sueño y la alimentación.

Al respecto, un equipo de investigadores del Royal College of Surgeons en Irlanda, en conjunto con el Trinity College Dublin, ha descubierto cómo nuestro reloj biológico ejerce control sobre la respuesta inflamatoria, lo que, potencialmente, pudiese abrir un campo de posibilidades en torno al tratamiento del exceso de inflamación en trastornos tales como el asma, la artritis y las enfermedades cardiovasculares.

De acuerdo a los investigadores, al comprender el mecanismo a partir del cual nuestro reloj biológico ejerce control sobre la inflamación, sería posible modificar el mecanismo en ciertos momentos del día a fin de obtener los máximos beneficios posibles.

En la misma línea, los hallazgos reportados por los investigadores abren el camino hacia la explicación de por qué las personas que sufren de trastornos relacionados al reloj biológico y a los ritmos que este controla, como las personas que trabajan por turnos, son más vulnerables a cualquier enfermedad relacionada a la inflamación.

Específicamente, el reloj biológico es el mecanismo de sincronización de cada célula en el organismo que le permite anticiparse y responder al entorno externo configurado por ciclos de 24 horas.

Por su parte, las respuestas inflamatorias se corresponden como un proceso normal de protección que le permite al organismo eliminar infecciones o reparar daños; no obstante, cuando esto ocurre sin control alguno, puede traducirse en un sinnúmero de enfermedades.

La investigación en cuestión, encabezada por la Doctora Annie Curties, en asociación con Luke O`Neill, un Profesor del Trinity College Dublin, se llevó a cabo a fin de determinar las diferencias en torno a la respuesta de los macrófagos dependiendo de la hora del día.

En particular, los macrófagos son células clave del sistema inmunológico en nuestro organismo que producen respuestas inflamatorias cuando sufrimos alguna lesión o estamos enfermos.

En este sentido, durante las últimas décadas, se ha observado que las reacciones de los macrófagos se producen de forma distinta dependiendo de la hora del día en que estas células deben enfrentar algún daño o infección; incluso, se ha observado que la interrupción del normal funcionamiento del reloj biológico modifica las respuestas de estas células inmunológicas.

Así, de acuerdo a los investigadores, ha sido posible el descubrimiento de la influencia del reloj biológico sobre el funcionamiento de los macrófagos en enfermedades inflamatorias tales como el asma y la esclerosis múltiple.

En este caso, se observó que las proteínas asociadas al reloj biológico, especialmente una denominada BMAL1, tiene como función regular los niveles de otra proteína relacionada a las respuestas antioxidantes, llamada NRF2 que, a su vez, controla una molécula inflamatoria clave de los macrófagos, lo que se traduce en un aumento en la producción de una citoquina proinflamatoria cuyo nombre es IL-1β.

Finalmente, los investigadores plantean que estos hallazgos ofrecen información sobre el comportamiento de las enfermedades inflamatorias en relación al funcionamiento del reloj biológico.

Sin embargo, los resultados aún se encuentran en una etapa preliminar, pues aún falta determinar los mecanismos moleculares subyacentes a partir de los cuales el reloj biológico controla con total precisión las respuestas inflamatorias, por los que se esperan futuras investigaciones.

Referencia: Circadian clock protein BMAL1 regulates IL-1β in macrophages via NRF2, (2018). https://doi.org/10.1073/pnas.1800431115